Un adolescente de 17 años que se dirigía a la escuela junto a su padre fue asesinado a balazos en un violento intento de robo ocurrido en la localidad bonaerense de San Francisco Solano.
La víctima fue identificada como Lautaro Fabrizio Lionel Servín, quien viajaba acompañado por su padre, Marcelo Servín, cuando ambos fueron interceptados por dos delincuentes que se desplazaban en una motocicleta de color negro y rojo, con cascos puestos.
De acuerdo con la reconstrucción del hecho, uno de los agresores efectuó al menos tres disparos que impactaron en el adolescente, provocando su caída inmediata al suelo, donde comenzó a convulsionar. En ese momento, un vecino —efectivo de la Prefectura Naval Argentina— salió de su vivienda y exhibió su arma reglamentaria para intentar frenar la huida de los atacantes.
En medio de la escena, otro vecino colaboró trasladando de urgencia al joven hacia el Hospital Oñativia. Allí, el personal médico constató que uno de los proyectiles había ingresado por la espalda, a la altura del hombro.
A pesar de los esfuerzos realizados en el centro de salud, el adolescente murió como consecuencia de un paro cardíaco.
El padre de la víctima relató ante la Policía un estremecedor detalle de la secuencia: aseguró que los agresores habrían advertido que el joven aún seguía con vida tras los primeros disparos y, según su testimonio, uno de ellos dijo “no murió” antes de volver a abrir fuego.
La investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 4 de Almirante Brown, que caratuló el caso como “homicidio” y dispuso el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona. El objetivo es reconstruir la ruta de escape de los sospechosos e identificar a los responsables del ataque.
