La Policía Bonaerense detuvo durante la noche del lunes al sospechoso de haber atropellado por la espalda a un joven en la localidad de Temperley, partido de Lomas de Zamora. El hecho había ocurrido el domingo por la mañana y, según la investigación, se habría producido como consecuencia de una discusión que la víctima y sus agresores habían mantenido la noche anterior.
La captura se concretó después de casi dos días de investigación y derivó en un cambio importante en la causa. El sospechoso detenido no era la persona que había sido señalada inicialmente por los investigadores como responsable del ataque.
La investigación estaba a cargo del fiscal Ignacio Torrigino, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 10 departamental. En un primer momento, las sospechas se habían concentrado sobre Nicolás Emanuel Godoy, de 27 años, conocido como “Junior”.
Sin embargo, efectivos del Grupo de Tareas Operativas (GTO) de la comisaría local lograron detener a Pablo Godoy, de 23 años. El joven quedó vinculado al hecho después de que uno de sus amigos brindara un testimonio que permitió reconstruir de otra manera lo ocurrido.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, el testigo también había viajado en el Renault Clio gris oscuro utilizado para atropellar a Román Valdez, de 27 años, en el barrio Villa Galicia. El relato permitió establecer que Pablo Godoy habría estado al volante al momento de la embestida.
La declaración fue aportada por un empleado de un lavadero de autos perteneciente a la familia de los hermanos Godoy. El hombre aseguró que había presenciado momentos antes del atropello una fuerte discusión entre Valdez y Nicolás “Junior” Godoy, quien hasta ese momento era considerado el principal sospechoso por el fiscal Torrigino.
El testigo declaró ante los investigadores en la sede policial y contó que había participado del episodio en el que Valdez fue atropellado. Sin embargo, también sostuvo que no esperaba que Pablo Godoy terminara realizando la maniobra que provocó la embestida.
Con esta nueva información, los investigadores avanzaron sobre Pablo Godoy y concretaron su detención. Además, durante el procedimiento se secuestró el teléfono celular del acusado, elemento que quedó incorporado a la investigación.
Después de la captura, los agentes realizaron un allanamiento en una vivienda situada sobre la calle Baltasar al 4500. Allí encontraron el Renault Clio gris oscuro que habría sido utilizado para atropellar a Valdez durante el ataque ocurrido a plena luz del día.
El hallazgo del vehículo permitió sumar una evidencia central para la investigación, ya que se trataba del automóvil en el que, según la reconstrucción realizada por los investigadores, se desplazaban Godoy y su cómplice cuando embistieron a la víctima.

Además, los investigadores determinaron que otro de los hermanos de Pablo y Nicolás Godoy, que era menor de edad, habría intervenido posteriormente para ocultar el vehículo. Según se estableció, el joven habría llevado el Renault Clio hasta una vivienda perteneciente a la familia con el objetivo de esconderlo.
El hallazgo del automóvil y el testimonio aportado por el empleado del lavadero permitieron avanzar sobre una hipótesis diferente a la que había guiado las primeras horas de la investigación.
En ese sentido, las fuentes vinculadas al expediente señalaron que todo indicaba que Nicolás “Junior” Godoy no se encontraba dentro del Renault Clio cuando su hermano menor atropelló a Román Valdez. De esta manera, la investigación terminó poniendo el foco sobre Pablo Godoy como el presunto autor de la embestida y dejó a su hermano fuera de la escena concreta del atropello, al menos de acuerdo con los elementos reunidos hasta ese momento.
