Una mujer que se había presentado para una visita de salón en el Complejo Carcelario N.° 2 Adjutor Andrés C. Abregú, ubicado en la localidad cordobesa de Cruz del Eje, fue detectada durante el control de ingreso cuando intentaba introducir dos teléfonos celulares ocultos en sus zapatillas.
El hallazgo se produjo antes de que la visitante pudiera completar el procedimiento de acceso al establecimiento penitenciario. Los dispositivos fueron descubiertos a partir de los controles implementados por las autoridades para impedir el ingreso de elementos prohibidos.
La irregularidad fue advertida en el sector destinado al Body Scanner, donde el personal penitenciario observó una anomalía en la zona de los pies de la mujer. Ante esa situación, se realizó una revisión complementaria mediante un detector de metales.
El procedimiento permitió confirmar que había un teléfono escondido en la suela de cada zapatilla. De esta manera, los agentes lograron identificar los dos aparatos antes de que pudieran ingresar al complejo carcelario.
El Servicio Penitenciario de Córdoba procedió al secuestro de los celulares y puso el caso a disposición de la Justicia de la ciudad.
La información difundida por el organismo no detalló las características de los teléfonos encontrados ni precisó a quién estaba dirigida la visita. Tampoco se dieron a conocer datos sobre el contenido de los dispositivos, debido a que quedaron incorporados a las actuaciones judiciales iniciadas luego del procedimiento.
Tras el hallazgo, las autoridades penitenciarias dieron intervención a la Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje. Desde esa dependencia se dispuso que los dos teléfonos fueran secuestrados y enviados a la Unidad Judicial, junto con la documentación correspondiente al operativo realizado en el establecimiento.
La medida también contempló el traslado de los equipos para que quedaran formalmente incorporados a la causa. De acuerdo con lo informado por el Servicio Penitenciario, las autoridades remitieron además las actuaciones relacionadas con el control que permitió detectar los celulares ocultos en el calzado de la visitante.
En el marco de las medidas ordenadas por la Justicia, también se solicitó la remisión del Formulario N.° 12 y de las fichas dactilares de la mujer. Esa documentación fue requerida como parte de las actuaciones posteriores a la intervención judicial.
El procedimiento realizado en Cruz del Eje se produjo en un contexto en el que los controles de ingreso a las unidades penitenciarias habían permitido detectar otros intentos de introducir elementos vinculados con la telefonía celular.
Otro intento de ingresar elementos prohibidos en un penal de Córdoba

A fines de agosto, en el ingreso al penal de Bouwer, también en la provincia de Córdoba, una requisa de rutina había permitido descubrir un intento de ingresar 10 chips de telefonía celular ocultos dentro de una mochila infantil.
El procedimiento había ocurrido en el Complejo Carcelario N° 1 Rvdo. Francisco Lucchese, según había informado el Servicio Penitenciario cordobés.
El episodio se había producido durante los controles habituales realizados sobre los paquetes que llegaban al establecimiento penitenciario. En esa instancia, el personal revisaba objetos y pertenencias con el objetivo de detectar artículos cuyo ingreso estuviera prohibido por las normas internas.
Durante la inspección de una mochila para niños, los agentes habían encontrado los 10 chips de telefonía celular. La presencia de esos elementos dentro de la cárcel estaba prohibida por la normativa vigente en el establecimiento.
Luego del descubrimiento, las autoridades penitenciarias habían procedido al secuestro tanto de la mochila como de los 10 chips y habían dado aviso a la Justicia para que se iniciaran las actuaciones correspondientes.
En ese caso, la información oficial tampoco había precisado a quién estaba destinado el bolso ni en qué sector específico del penal se pretendía entregar. Sí había confirmado que los chips habían sido retirados antes de que pudieran ingresar a la unidad penitenciaria.
Los 10 chips de celulares habían quedado secuestrados junto con la mochila como parte del procedimiento administrativo y judicial.
Hasta ese momento, las autoridades no habían informado sobre detenciones ni imputaciones relacionadas con aquel intento de ingreso de los elementos al penal de Bouwer.
