La historia de Lionel Messi con la Selección Argentina llegó a uno de sus momentos más emotivos. Después de más de dos décadas vinculadas al equipo nacional, el capitán cerró una etapa que comenzó el 17 de agosto de 2005, cuando debutó frente a Hungría en un partido que marcó el inicio de una carrera que terminó convirtiéndose en una de las más importantes de la historia del fútbol argentino.


En aquel momento, después de Diego Armando Maradona, muchos se preguntaban si algún futbolista podía ocupar un lugar semejante en el corazón de los argentinos. Sin embargo, la historia demostró que en el fútbol argentino los ciclos nunca podían darse por cerrados. Messi apareció, creció y terminó construyendo su propio camino.
Aquel joven que debutó con la camiseta argentina se transformó con el paso de los años en un hombre de familia y en un futbolista que atravesó momentos de todo tipo. En cada etapa, mantuvo el esfuerzo, la entrega y el compromiso con la camiseta que representó. Y con la Selección Argentina dejó todo.


Messi también atravesó momentos en los que pensó en alejarse del equipo nacional. Después de algunas derrotas dolorosas, llegó incluso a anunciar su decisión de renunciar. Sin embargo, regresó porque la Selección lo necesitaba y porque él también entendió que todavía tenía mucho para dar.


Ese regreso significó una transformación. Messi volvió a encontrar su mejor versión y comenzó una etapa que terminó llevando a la Argentina hacia una serie de conquistas que cambiaron para siempre su historia con el seleccionado.
El primer gran paso de ese período se produjo en 2019, cuando Argentina alcanzó el tercer puesto de la Copa América disputada en Brasil. Dos años después llegó el momento que marcó el comienzo de una época de gloria.

En 2021, en el estadio Maracaná y frente a Brasil, la Selección Argentina disputó una final que definió al campeón de América. El equipo nacional consiguió imponerse y Messi conquistó finalmente un título con la camiseta argentina, demostrando que estaba a la altura del desafío y que su historia con el seleccionado todavía tenía capítulos por escribir.

Después llegó la Finalissima frente a Italia. Argentina protagonizó una actuación contundente y volvió a levantar un trofeo en una etapa que ya mostraba un cambio definitivo en la relación entre Messi, la Selección y los hinchas.

Pero todavía faltaba el capítulo más esperado.
Qatar 2022 representó uno de los momentos más grandes de la carrera de Messi. La Copa del Mundo permitió que millones de argentinos vivieran una ilusión que durante años parecía posible, pero que nunca terminaba de concretarse. Messi lideró al equipo y consiguió hacer realidad aquel sueño.


El título mundial cambió definitivamente la historia. El capitán consiguió levantar la Copa del Mundo y alcanzó el máximo objetivo que había perseguido durante toda su carrera con la Selección Argentina.

Cuando parecía difícil imaginar hasta dónde podía extenderse aquella historia, llegó una nueva Copa América. Argentina volvió a competir por el título y enfrentó a Colombia en una nueva final. Entonces apareció nuevamente la pregunta que acompañó durante años al equipo nacional: ¿Messi continuaría para 2026?
La respuesta volvió a llegar dentro de la cancha. Messi siguió adelante y la Selección alcanzó nuevamente una final, extendiendo una etapa que ya se había convertido en una de las más exitosas de su historia.



Dentro de ese recorrido también quedaron partidos inolvidables, entre ellos aquel encuentro épico frente a Inglaterra, en el que la Selección Argentina protagonizó una actuación extraordinaria. El resultado finalmente no acompañó, pero aquella derrota terminó quedando como una anécdota dentro de una historia mucho más grande.

Porque lo que Messi dejó en la Selección Argentina fue mucho más que títulos y partidos. Su recorrido estuvo atravesado por años de esfuerzo, derrotas, críticas, regresos y conquistas. También por una identificación cada vez más profunda con una camiseta que terminó llevando como capitán durante una etapa histórica.
Por eso, ante su último partido con la Selección, el momento invitó a mirar hacia atrás con una mezcla inevitable de emoción y nostalgia. Después de tantos años, el balance quedó marcado por todo lo que Messi entregó.
El cierre de esta etapa pudo tener tristeza, pero también permitió valorar todo lo vivido. Desde aquel debut contra Hungría en 2005 hasta los títulos y las finales que llegaron después, Messi construyó una historia que quedó para siempre en la memoria de los argentinos.

Y frente a ese último capítulo, solo quedó una palabra para resumir más de dos décadas con la camiseta nacional: gracias.
Gracias, Messi, por todo lo que diste por la Selección Argentina.
