Un cargamento compuesto por 300 mil atados de cigarrillos de contrabando, valuado en más de 428 mil dólares, fue incautado por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) durante un operativo realizado en la ciudad de Concordia, provincia de Entre Ríos. La mercadería era de origen extranjero y era transportada en un camión que había partido desde Misiones y tenía como presunto destino la provincia de Buenos Aires.
Como consecuencia del procedimiento, el conductor del vehículo quedó detenido y este jueves la Justicia Federal dispuso que continuara bajo prisión preventiva, en el marco de la investigación por el cargamento ilegal.
El operativo se desarrolló el martes 27 de octubre, cerca de las 19.25, sobre la Ruta Nacional 14, en las inmediaciones de su intersección con la Ruta Nacional 015. En ese sector, agentes pertenecientes a la División Unidad Operativa Federal Concordia realizaban controles vehiculares cuando decidieron detener la marcha del transporte.
Los efectivos interceptaron un camión Iveco con semirremolque y contenedor, que provenía de la localidad de Bernardo de Irigoyen, en Misiones. Al momento de presentar la documentación correspondiente, el conductor, también oriundo de esa provincia, sostuvo ante los agentes que trasladaba principalmente zapatillas.
Según la información proporcionada durante el control, dentro del contenedor también llevaba sábanas, pavas eléctricas y mates. Sin embargo, los investigadores advirtieron una serie de inconsistencias que despertaron sospechas sobre el verdadero contenido de la carga.
Ante esa situación, los policías dieron intervención al Juzgado Federal de Concordia, encabezado por la jueza Analía Ramponi, con la Secretaría Penal a cargo de Alan Bergoldt.
Por disposición judicial, el camión fue trasladado hasta las instalaciones de ARCA-Aduana, donde los investigadores sometieron el contenedor a una inspección mediante un escáner de cargas. El procedimiento permitió observar su interior sin necesidad de abrirlo inicialmente.

Las imágenes obtenidas durante el análisis mostraron una importante cantidad de bultos cuyas dimensiones y formas resultaban compatibles con cajas de cigarrillos, algo que no coincidía con la mercadería que el camionero había declarado transportar.
Frente al resultado del escaneo, los investigadores solicitaron una nueva autorización judicial para realizar una inspección directa de la carga y abrir el contenedor.
Una vez que accedieron al interior, los efectivos encontraron 600 cajas de cigarrillos de origen extranjero. Del total incautado, 550 cajas correspondían a la marca Gift y las otras 50 eran de la marca Coronado.
Tras contabilizar toda la mercadería, las autoridades determinaron que se trataba de 30.000 cartones de cigarrillos, equivalentes a unos 300.000 atados. La valuación provisoria del cargamento fue establecida en USD 428.293.

A partir del hallazgo, la totalidad de los cigarrillos quedó secuestrada y a disposición de la Justicia Federal. Los investigadores también incautaron el camión, el semirremolque y el contenedor utilizados para transportar la mercadería.
Además, durante el procedimiento se secuestraron el teléfono celular del conductor y diversa documentación que fue considerada de interés para avanzar con la investigación y determinar las circunstancias en las que se organizó el traslado del cargamento.
El camionero quedó detenido tras el operativo y fue imputado por encubrimiento de contrabando. La investigación continuó bajo la órbita de la Justicia Federal para establecer el origen de los cigarrillos, reconstruir el recorrido previsto para el transporte y determinar quiénes estaban detrás del cargamento que había partido desde Misiones con presunto destino a la provincia de Buenos Aires.
