Una pelea en la vía pública terminó con un violento enfrentamiento contra efectivos policiales en la ciudad de Jesús María, Córdoba. Tras el episodio, tres jóvenes de 19, 20 y 23 años fueron detenidos acusados de participar en las agresiones contra los agentes y en los daños provocados a un móvil oficial. Un cuarto sospechoso, de 29 años, fue aprehendido durante el procedimiento inicial.
La secuencia comenzó a partir de un llamado realizado por vecinos, quienes alertaron a las autoridades sobre un conflicto que se desarrollaba en la vía pública y provocó la intervención de la Policía.
El episodio ocurrió durante la madrugada del 24 de octubre en el barrio Sierras y Parques. Cuando los efectivos llegaron al sector, un grupo de personas los recibió con piedras y otros elementos contundentes. Como consecuencia del ataque, el patrullero sufrió diferentes daños y los agentes también fueron agredidos durante el operativo.
El vehículo policial terminó con roturas en el parabrisas, la luneta, las ventanillas laterales y los faros. Ante la magnitud de los incidentes, las autoridades desplegaron un operativo de apoyo para dispersar a las personas que permanecían en el lugar.
Durante esa primera intervención, los efectivos detuvieron a un hombre de 29 años. La información conocida hasta el momento no detalló cuál habría sido su participación concreta en la pelea ni qué acusación específica enfrentaba. Tampoco se informó si los policías atacados sufrieron lesiones ni cuál fue la gravedad de las agresiones denunciadas.

Luego de los incidentes, la Subdirección General de Investigaciones Criminales Zona Norte inició una serie de medidas destinadas a determinar quiénes participaron del ataque contra el patrullero y de las agresiones al personal policial.
La investigación permitió identificar a otros tres sospechosos, de 19, 20 y 23 años, quienes fueron detenidos durante las últimas horas del miércoles 28 de octubre.
Dos de ellos fueron interceptados por los investigadores en la vía pública, mientras que el tercero resultó detenido durante un allanamiento realizado en el barrio Sierras y Parques, el mismo sector de Jesús María donde se produjo el enfrentamiento.
En el marco de los procedimientos, los investigadores también secuestraron prendas de vestir que, de acuerdo con las actuaciones incorporadas a la causa, habrían sido utilizadas por personas relacionadas con el ataque contra los efectivos y el móvil oficial.

Los operativos contaron con la colaboración de personal de la Departamental Colón. La investigación continuó enfocada en determinar cuál fue el grado de participación de cada uno de los detenidos tanto en los destrozos provocados al patrullero como en las agresiones denunciadas por los policías.
La causa contempló acusaciones por daño, daño calificado y resistencia a la autoridad.
Hasta el momento no trascendieron las identidades de los cuatro aprehendidos ni se difundieron detalles sobre la fiscalía encargada de intervenir en el expediente. Además, la Policía no descartó que pudieran producirse nuevas imputaciones o detenciones en caso de que la investigación permitiera identificar a otras personas involucradas.
El expediente permaneció en etapa investigativa con el objetivo de reconstruir cómo comenzó y se desarrolló la pelea en la vía pública, qué sucedió cuando llegaron los agentes y quiénes fueron responsables de los daños ocasionados al vehículo oficial y de las posteriores agresiones.
El episodio ocurrido en Jesús María se sumó a otros ataques registrados contra efectivos, móviles y dependencias policiales en la provincia de Córdoba.
Uno de esos antecedentes tuvo lugar en la ciudad de Córdoba, donde dos personas que se desplazaban en una motocicleta dispararon contra la sede del Comando de Acción Preventiva 7, situada en el barrio San Jorge.
Ese ataque se produjo cerca de la 1:30 en el edificio ubicado sobre José Melián al 2700. Los policías que prestaban servicio en la dependencia escucharon varias detonaciones y, cuando salieron a verificar lo sucedido, comprobaron los daños causados por los proyectiles.
El fiscal Andrés Godoy informó que se escucharon alrededor de cinco disparos. El hecho no dejó personas heridas y la investigación quedó orientada a determinar el motivo de la agresión y establecer la identidad de sus autores.
En ese expediente no se registraron detenciones al momento de conocerse la información. A diferencia de los incidentes ocurridos en Jesús María, aquel ataque estuvo dirigido directamente contra una dependencia policial y todavía no se había logrado establecer cuál fue el móvil de la agresión.
