Inter Miami, con Lionel Messi como titular, empató 2-2 frente a FC Cincinnati este miércoles en el Nu Stadium de Florida, en un atractivo encuentro correspondiente a la fecha 32 de la MLS. El equipo local estuvo en ventaja gracias a Luis Suárez, sufrió la remontada visitante por los goles de Kenji Mboma Dem y Samuel Gidi, pero encontró la igualdad definitiva mediante Riquelme Fillipi.
El encuentro, arbitrado por Armando Villarreal, comenzó con un desarrollo poco habitual para una competencia caracterizada por partidos de ida y vuelta. Durante la primera media hora escasearon las situaciones de peligro y ambos equipos encontraron dificultades para generar ocasiones claras.
Inter Miami controló durante varios pasajes la posesión de la pelota, aunque esa superioridad no se tradujo inmediatamente en profundidad. Rodrigo De Paul intentó romper líneas y darle mayor movilidad a un mediocampo que se mostró demasiado estático.
Messi tampoco encontraba espacios para entrar en contacto con la pelota cerca del área. Por esa razón, el capitán argentino comenzó a retroceder algunos metros y buscó participar desde sectores más centrales del campo.
A los 31 minutos llegó una de sus primeras intervenciones peligrosas. El rosarino recibió una pelota orientada hacia la izquierda, encontró el espacio para acomodarse y sacó un remate de zurda que se desvió en un futbolista de Cincinnati antes de terminar en el córner. La acción representó uno de los pocos destellos ofensivos de un primer tiempo con escasas emociones.
La principal novedad negativa para Messi se produjo sobre los 42 minutos. El argentino superó a varios adversarios cerca del área, pero estiró demasiado la pelota y terminó pisando de manera involuntaria a Samuel Gidi. Villarreal decidió amonestarlo y el capitán alcanzó de esa manera su quinta tarjeta amarilla de la temporada.
La sanción significó que Messi no podrá disputar el próximo compromiso de Inter Miami, previsto para el domingo desde las 21, hora argentina, como visitante ante New England Revolution. El número 10 podría regresar posteriormente frente a Charlotte, como local, en el cierre de la temporada regular.
Tras un primer tiempo con pocas oportunidades, el partido cambió completamente su dinámica durante el complemento. Inter Miami aumentó la intensidad y empezó a acercarse con mayor frecuencia al arco defendido por Roman Celentano.
A los 54 minutos, Germán Berterame avanzó por el sector izquierdo y envió una pelota al área que encontró la intervención de Luis Suárez, aunque el intento terminó apenas desviado. Poco después también probó Messi, mientras que De Paul sacó un potente remate desde afuera del área que obligó a Celentano a responder y enviar la pelota hacia un costado.
La insistencia del conjunto de Florida finalmente encontró premio a los 60 minutos. Suárez recibió un pase de Casemiro cerca de la medialuna, se acomodó y sacó un potente derechazo que terminó en uno de los ángulos para establecer el 1-0.
El delantero uruguayo, de 39 años, alcanzó de esa manera los 16 goles en 28 partidos disputados en la MLS y quedó como el segundo máximo anotador de Inter Miami durante la temporada.
Por encima continua Messi, quien acumuló 25 tantos en 29 presentaciones y se mantiene al frente de la carrera por el Botín de Oro de la competencia. El argentino también registró 15 asistencias y se ubica entre los principales jugadores de la liga en ese apartado, junto al surcoreano Son Heung-Min, de Los Ángeles FC, y el brasileño Evander, de Cincinnati. De Paul, por su parte, contabiliza 14 asistencias.
Después de la apertura del marcador, el ritmo volvió a disminuir y durante varios minutos prácticamente no se registraron situaciones claras frente a los arcos. Cincinnati, sin embargo, aprovechó su oportunidad para volver a meterse en el encuentro.
A los 80 minutos, Kenji Mboma Dem recibió sobre el vértice derecho del área y ejecutó un zurdazo colocado que superó al arquero Dayne St. Clair. El gol significó el 1-1 y modificó completamente el escenario de los últimos minutos.
Inter Miami sintió el impacto de la igualdad y adelantó sus líneas en busca de recuperar rápidamente la ventaja. Esa postura dejó espacios defensivos que Cincinnati aprovechó para lastimar nuevamente.
Cinco minutos después, a los 85, Samuel Gidi recibió en inmediaciones de la medialuna y conectó un remate de primera que terminó dentro del arco para establecer el 2-1 visitante y silenciar al Nu Stadium.
Las Garzas reaccionaron ante la remontada y evitaron la derrota sobre el cierre. A los 90 minutos apareció Riquelme Fillipi, quien ingresó durante el segundo tiempo en reemplazo de Germán Berterame, para marcar el 2-2 definitivo.
El brasileño de 19 años sacó un potente disparo con una ejecución similar a la utilizada por Suárez en el primer gol y convirtió su primer tanto con la camiseta de Inter Miami en cinco partidos. La acción permitió que el conjunto local rescatara un punto después de quedar abajo en el marcador durante el tramo final.
El cierre todavía tuvo intensidad. Suárez recibió una tarjeta amarilla por protestar una decisión de Villarreal y Telasco Segovia también terminó amonestado. Cincinnati contó además con algunas aproximaciones en el tiempo agregado, pero Inter Miami logró sostener el empate hasta el pitazo final.
Con este resultado, el equipo dirigido por Cristian Kily González, que ya estaba clasificado para la postemporada, quedó en la tercera posición de la Conferencia Este con 56 puntos. New England Revolution ocupa el segundo lugar con 58 unidades después de vencer 3-2 a New York Red Bulls y será justamente el próximo rival de Las Garzas. Nashville SC, en tanto, ya se ha asegurado el Supporters’ Shield.
Cincinnati llegó al partido con una realidad diferente. El conjunto de Ohio, conducido por Pat Noonan, no logró extender el impulso conseguido tras su victoria 2-0 frente a DC United como visitante en el Audi Field de Washington.
Con 34 puntos, Cincinnati se ubica octavo en la Conferencia Este y quedó en zona de disputar el encuentro frente al noveno clasificado que determinará un lugar en los Playoffs.
De acuerdo con el calendario de la MLS, los encuentros de repechaje entre el octavo y el noveno de cada Conferencia se disputarán el 18 de noviembre. Luego, entre el 20 de noviembre y el 2 de diciembre, se desarrollarán los cuartos de final de Conferencia bajo un formato al mejor de tres partidos, con ventaja de localía para el equipo mejor ubicado durante la fase regular en caso de necesitarse un desempate.
Las semifinales y las finales de cada Conferencia se resolverán a partido único en el estadio del conjunto que consiguió la mejor clasificación. Finalmente, los dos ganadores de Conferencia protagonizarán la gran final de la temporada de la MLS el sábado 19 de diciembre, también en la cancha del equipo que haya terminado mejor posicionado.
