La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto con la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, encabezó una conferencia de prensa por la finalización de la primera fase del operativo destinado a trasladar a los internos del Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad de Buenos Aires, ubicado en Devoto, hacia el nuevo establecimiento de Marcos Paz.
La presentación contó además con la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y de la legisladora porteña de La Libertad Avanza (LLA), Pilar Ramírez. Durante el encuentro, las autoridades informaron que en esta primera etapa fueron trasladados 1.400 internos, una cifra que representó más del 90% de la población que se encontraba alojada en la cárcel de Devoto.
El operativo se desarrolló de manera coordinada entre el Servicio Penitenciario Federal (SPF) y las Fuerzas Federales, encargados de concretar el movimiento de los detenidos y garantizar las condiciones de seguridad durante el proceso.
Desde el Gobierno nacional consideraron que el avance constituyó un “hito en el proceso de desocupación definitiva” del establecimiento penitenciario de Devoto y, al mismo tiempo, representó un paso central para la puesta en funcionamiento del nuevo complejo construido en Marcos Paz.
Días atrás, Monteoliva explicó que el proceso de traslado se desarrolló dentro del “cronograma previsto”, aunque se realizó de manera gradual y sin establecer una fecha fija para completar cada movimiento. La funcionaria señaló que la mudanza necesitó dividirse en diferentes etapas debido a que “una cárcel no se traslada de un día para el otro”.
El destino de los internos fue el nuevo Centro Penitenciario Federal VII de Marcos Paz, considerado el establecimiento penal más moderno y tecnológico de la Argentina.
El predio ocupa unas 80 hectáreas y dispone de un centro de monitoreo desde el cual se controlan 929 cámaras de alta resolución, equipadas con sistemas que permiten detectar movimientos en tiempo real.
Además, las celdas cuentan con un mecanismo que permite realizar su apertura de manera remota. La comunicación entre el personal penitenciario y los internos se efectúa mediante un sistema de parlantes, una modalidad pensada para disminuir el contacto directo, reducir situaciones de fricción y prevenir posibles incidentes dentro del establecimiento.
El complejo de Marcos Paz fue proyectado con capacidad para recibir a 2.232 internos, distribuidos en cinco sectores de alojamiento independientes. El establecimiento también cuenta con canchas de fútbol y sectores destinados a huertas.
La infraestructura se completa con cuatro unidades de detención, además de salas de videoconferencia destinadas a trámites judiciales, lo que permite realizar determinadas actuaciones sin necesidad de trasladar físicamente a los internos hacia dependencias judiciales.
Asimismo, el nuevo penal dispone de un sector de salud, un área destinada a tareas administrativas y diferentes espacios educativos. Dentro de estos últimos se contemplaron talleres de trabajo y ámbitos destinados a la capacitación laboral de las personas privadas de su libertad.
La finalización de esta primera etapa dejó así trasladada a Marcos Paz a la amplia mayoría de los internos que permanecían en Devoto y permitió avanzar con el proceso de desocupación del histórico establecimiento penitenciario porteño.
