Una mujer de 46 años fue detenida en Mar del Plata, acusada de haberle exigido dinero durante más de dos años a un hombre de 66 años mediante amenazas dirigidas contra él y su familia. De acuerdo con la denuncia, la víctima habría entregado cerca de $10 millones desde febrero de 2024. La investigación avanzó hasta concretar un operativo durante una nueva entrega de dinero, en el que la sospechosa quedó detenida.
El procedimiento se llevó a cabo en una estación de servicio de Mar del Plata, donde se había coordinado una entrega controlada de dinero. Allí los investigadores lograron detener a la mujer de 46 años, quien quedó vinculada a la causa por las presuntas exigencias y amenazas denunciadas por el hombre.
Tras el operativo, la acusada quedó alojada en la Unidad Penal N°50 de Batán, a disposición de la Fiscalía de Instrucción y Juicio N°12, a cargo del fiscal Luis Ferreyra. La investigación continuaba con el objetivo de determinar cómo se desarrolló el vínculo entre ambas personas y establecer las circunstancias que rodearon las sucesivas entregas de dinero.
Uno de los aspectos centrales del expediente estaba relacionado con el vínculo previo entre la denunciante y la víctima. El hombre de 66 años era padrino de la hija de la mujer, una relación que antecedía al conflicto y que, según su propio relato ante la Justicia, permitió explicar cómo comenzó la secuencia de pedidos de dinero.
Según declaró el hombre, la situación se habría iniciado a partir de un episodio en el que la mujer lo involucró en un presunto caso de violencia. Después de aquella situación, siempre de acuerdo con la denuncia, comenzaron las exigencias económicas.
La víctima sostuvo que la mujer le reclamaba dinero y que, cuando existía la posibilidad de que dejara de realizar los pagos, recibía advertencias sobre posibles consecuencias para sus familiares. Esas intimidaciones fueron incorporadas a la investigación y deberán ser analizadas por la Justicia para determinar su alcance y las circunstancias concretas en las que se produjeron.
En ese sentido, el expediente buscaba establecer qué ocurrió alrededor del presunto episodio de violencia mencionado por la acusada, además de reconstruir el contenido de las comunicaciones que ambos mantuvieron durante el período investigado.

Otro de los elementos incorporados a la causa fueron los comprobantes de las transferencias realizadas por el hombre. De acuerdo con su declaración, durante aproximadamente dos años efectuó distintos pagos que, en conjunto, alcanzaron un monto cercano a $10 millones.
La documentación de esas operaciones quedó incorporada al expediente como parte de las pruebas reunidas por los investigadores. Esos registros permitirán reconstruir la cantidad de transferencias, sus fechas y los montos involucrados para determinar cómo se desarrolló la secuencia denunciada.
La detención se produjo, de esta manera, luego de una investigación que se extendió durante el período en el que el hombre aseguró haber realizado los pagos. Ahora la Fiscalía deberá avanzar con las medidas necesarias para establecer la responsabilidad de la mujer y determinar qué delitos podrían corresponderle a partir de las amenazas y las exigencias económicas denunciadas.
