El Gran Premio de Singapur arrancó con un escenario inédito y desafiante. Por primera vez, el circuito callejero de Marina Bay incorporó el formato Sprint, lo que condensó la actividad a una sola práctica libre antes de la clasificación. Además, rompiendo su tradición nocturna, tanto la FP1 como la clasificación se disputaron de día, con temperaturas elevadas y una pista inicialmente muy sucia y con abundante polvo, lo que exigió un esfuerzo extra a pilotos y equipos para encontrar agarre.
En este contexto hostil, Franco Colapinto (Alpine) protagonizó una notable recuperación. El argentino, que había finalizado en la decimonovena posición en la práctica libre, logró escalar puestos en la clasificación y asegurará la 11ª plaza en la grilla de la carrera Sprint, quedando a las puertas de la zona de puntos (que en este formato premia a los ocho primeros).

Colapinto: de la frustración en la FP1 a la reacción en la clasificación
La mañana no fue sencilla para el oriundo de Pilar. En la primera práctica libre, Alpine priorizó la recopilación de datos: Colapinto salió con el tanque lleno y neumáticos duros, sacrificando la vuelta rápida. El auto mostró un comportamiento inestable, rebotando en exceso y sin ofrecer el agarre necesario, especialmente en las trabadas curvas 3, 4 y 5. Esa falta de confianza lo condenó al P19.
Sin embargo, la clasificación Sprint (Qualy) le dio la oportunidad de revertir el guion. La SQ1 tuvo un momento de tensión con una bandera roja provocada por un accidente de Sergio Pérez a falta de seis minutos. Tras la reanudación, Colapinto logró clasificar a la SQ2 desde la 16ª posición, mientras que los Williams de Alexander Albon y Carlos Sainz quedaban eliminados.
Tras una breve demora por un inconveniente en el sistema de cronometraje de la FIA, la SQ2 mostró a un Colapinto mucho más cómodo. Con una vuelta de 1:32.249, el argentino finalizó 11º, a tan solo 94 milésimas de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien cerró el top 10. Una diferencia mínima que demuestra el salto de calidad y la mejora en el equilibrio del monoplaza.

Verstappen, inalcanzable en la punta
En la cima del tablero, Max Verstappen (Red Bull) fue implacable. Aprovechó la Q3 para exprimir al máximo su unidad y se quedó con la pole position con un tiempo de 1:31.156, aventajando por 120 milésimas a George Russell (Mercedes).
Detrás de ellos, Charles Leclerc (Ferrari) y Oscar Piastri (McLaren) completaron una segunda fila de lujo. Cabe destacar que Russell, a pesar de su gran ritmo, deberá afrontar una penalización por cambio de componentes de su unidad de potencia para la carrera principal del domingo, aunque esto no afecta su posición en la Sprint.
En la parte media de la grilla, las infracciones por límites de pista en la Q3 le costaron caro a Isack Hadjar (Red Bull) y al propio Pierre Gasly (Alpine), quienes perdieron sus tiempos y cayeron a la 9ª y 10ª posición, respectivamente, abriéndole aún más la puerta a Colapinto para intentar un salto en la largada.

El desafío: una largada clave en un circuito “imposible” para adelantar
La carrera Sprint está programada para este sábado a las 6:00 de la mañana (hora argentina). En Marina Bay, los adelantamientos son una tarea titánica, por lo que la primera curva será decisiva.
Para Alpine, el objetivo es claro: capitalizar la mejora en el ritmo y solucionar los últimos detalles de equilibrio que afectaron a Colapinto en las zonas de frenada y en las primeras vueltas. El argentino demostró que, cuando el auto responde, tiene la velocidad para estar en la pelea. Ahora, el desafío es concretar esa velocidad en puntos.

