La familia de Sebastián Ochoa, el joven de 26 años asesinado durante un robo cometido por motochorros en el partido bonaerense de José C. Paz, reclamó la detención de otros tres sospechosos que habrían participado del crimen ocurrido el 19 de enero de 2024.
El pedido se produjo después del juicio, instancia en la que Hernán Bonda fue condenado a prisión perpetua y, durante sus declaraciones, reveló las identidades de otros presuntos integrantes del grupo que habría intervenido en el asalto en el que murió Ochoa.
La madre de la víctima, Elisabet, se presentó ante la Fiscalía N.º 19 del Departamento Judicial de San Martín para solicitar que se investigara a las personas mencionadas durante el debate. La mujer sostuvo que los nombres de los sospechosos ya habían aparecido anteriormente en la causa.
“Estoy cansada de promesas y ahora que ya están los nombres no sé qué están esperando”, cuestionó la madre de Sebastián al referirse a la situación judicial y al pedido para que se avanzara con las medidas correspondientes.
Durante el debate por el crimen, tanto Bonda como distintos testigos señalaron como otros presuntos participantes del robo a Matías Pizarro, Alexis Munitz y Maximiliano Saavedra, conocido con el alias de “Pasita”.
Los tres quedaron nuevamente bajo la lupa de la investigación luego de que sus nombres fueran mencionados durante el juicio. La familia de Ochoa esperaba que, a partir de esos testimonios, la Justicia avanzara con nuevas medidas para determinar qué responsabilidad habría tenido cada uno en el asesinato.
Sebastián Ochoa tenía 26 años cuando fue asesinado. Al momento del crimen, esperaba el nacimiento de su segunda hija, pero murió antes de poder conocerla.
La familia sostuvo que los tres sospechosos ya habían formado parte de la investigación desde sus primeras etapas. Según explicó Elisabet, se habían realizado allanamientos en su momento, aunque esos procedimientos no habían permitido encontrar elementos que permitieran avanzar contra ellos.

“Ellos están en la causa desde el principio, pero cuando hicieron allanamientos no se encontraron pruebas. Sus nombres volvieron a aparecer ahora en el juicio”, explicó la madre de Sebastián.
En ese sentido, la mujer cuestionó qué otros elementos podrían requerirse para profundizar la investigación, teniendo en cuenta las declaraciones realizadas durante el debate.
“¿A esta altura qué pruebas van a encontrar más que lo que dijo Bonda?”, planteó Elisabet al reclamar que los testimonios incorporados durante el juicio fueran considerados para determinar los pasos que debía seguir la causa.
Bonda fue condenado a prisión perpetua por su participación en el crimen de Sebastián Ochoa. Luego de esa sentencia, la familia volvió a reclamar que la investigación no quedara limitada al condenado y que se avanzara sobre las otras personas señaladas como posibles integrantes del grupo que intervino en el robo.
El pedido quedó así centrado en Matías Pizarro, Alexis Munitz y Maximiliano Saavedra, alias “Pasita”, cuyos nombres habían vuelto a aparecer durante el juicio a partir de las declaraciones de Bonda y de distintos testigos.
Para la familia de Ochoa, el avance de esas actuaciones resultaba clave para esclarecer de manera completa el crimen ocurrido en enero de 2024 y establecer la eventual responsabilidad de quienes todavía no habían sido condenados por el asesinato.
