Un insólito hallazgo generó preocupación en la ciudad de Neuquén luego de que encontraran un dedo humano frente a un bar ubicado sobre la calle Illia al 220. La pieza fue localizada en inmediaciones de Santorini Coffee Store y el episodio quedó bajo investigación de la Fiscalía de Homicidios.
El descubrimiento se produjo este sábado y fue advertido por trabajadores del establecimiento, quienes dieron aviso a la Policía. A partir de la comunicación, los efectivos desplegaron rápidamente un operativo en el sector para preservar el lugar y avanzar con las primeras actuaciones.
Las cámaras de seguridad del comercio aportaron una primera pista para la investigación. Las imágenes permitieron observar el paso de una persona que llevaba ropa oscura y que, según las fuentes policiales consultadas, habría dejado caer la pieza mientras transitaba por la zona.
A partir de las primeras actuaciones también trascendió un detalle particular sobre el elemento encontrado: el dedo estaba atado con un alambre.

El episodio quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios, a cargo de la fiscal Guadalupe Inaudi. La funcionaria judicial dispuso que la pieza fuera secuestrada para avanzar con los análisis correspondientes y determinar su origen.
En las tareas participaron integrantes del Cuerpo Médico Forense Judicial, personal de Criminalística y efectivos de la Policía Científica de la Policía de Neuquén. Los especialistas quedaron a cargo de los estudios destinados a establecer las características de la pieza hallada.
Uno de los principales objetivos de las pericias consistió en confirmar, en primer término, qué parte del cuerpo había sido encontrada. Una vez establecida esa cuestión, los investigadores buscaban avanzar sobre una segunda incógnita: determinar a quién pertenecía.
Mientras se desarrollaban los análisis sobre el elemento secuestrado, los investigadores también comenzaron a realizar averiguaciones en hospitales y otros centros de salud de la zona. El objetivo fue establecer si alguna persona había recibido atención médica recientemente por una lesión que pudiera resultar compatible con la pieza encontrada frente al bar.
Hasta el momento de las primeras actuaciones, las autoridades no contaban con una identificación fehaciente. Tampoco habían recibido comunicaciones de hospitales o centros médicos que permitieran orientar la investigación hacia una persona determinada.
“Por el momento no tenemos ninguna identificación fehaciente ni comunicación de los nosocomios que nos pueda dar luz sobre de quién podría tratarse”, señalaron fuentes policiales consultadas.
Otro de los interrogantes que permanecía abierto estaba relacionado con la persona que había quedado registrada por las cámaras de seguridad. Los investigadores todavía no habían podido establecer su identidad ni determinar las razones por las que llevaba consigo el resto humano.
De esta manera, la investigación continuaba enfocada en reconstruir el recorrido realizado por la persona que apareció en las imágenes y establecer en qué circunstancias la pieza terminó frente al establecimiento de la calle Illia. Las pericias forenses y las consultas realizadas en centros de salud serían claves para intentar identificar el origen del hallazgo y avanzar en el esclarecimiento del caso.
