Dylan Ezequiel Santillán, acusado de haber sido el autor material del homicidio del agente de la Policía Federal Argentina (PFA) Matías Nahuel Ceballos, fue recapturado este domingo en Lanús después de permanecer prófugo desde agosto.
El joven había escapado de la Unidad Penitenciaria N° 57 de Campana junto con otro interno. Para concretar la fuga, ambos utilizaron una cuerda con la que lograron superar uno de los muros del establecimiento penitenciario.
Santillán, de 20 años, fue localizado mientras participaba del cumpleaños de una amiga en una vivienda del barrio Villa Jardín, el mismo sector de Lanús donde había sido detenido por primera vez en mayo.
La ubicación del acusado fue establecida luego de una serie de tareas investigativas realizadas por efectivos de la DDI Avellaneda-Lanús. Con la información obtenida, los policías se dirigieron hasta la propiedad donde se encontraba Santillán.
Cuando los investigadores se aproximaron al domicilio, lograron divisarlo. Al advertir la presencia policial, el acusado corrió hacia el interior de la vivienda con la intención de refugiarse.
Ante esa situación, los efectivos realizaron un allanamiento de urgencia y consiguieron detenerlo nuevamente.
El procedimiento contó con la autorización de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de Avellaneda-Lanús, a cargo de la fiscal Natalia Milone, quien intervino en la investigación.
La fuga de Santillán de la cárcel de Campana
Santillán era buscado desde el 20 de agosto, cuando las autoridades detectaron que se había escapado de la Unidad Penitenciaria N° 57 de Campana. La evasión fue descubierta por personal del Servicio Penitenciario Bonaerense durante uno de los controles habituales de internos.
Para ese momento, el acusado llevaba poco más de tres meses detenido por el homicidio de Ceballos. Había sido arrestado el 16 de mayo, después de que los investigadores recibieran información sobre su posible escondite en la casa de una tía ubicada en Villa Jardín.
En aquella oportunidad, los policías también habían realizado un allanamiento de urgencia para concretar su captura.
Santillán estaba acusado por el crimen ocurrido el 26 de marzo en Lanús, donde murió el agente de la PFA Matías Nahuel Ceballos.
El policía tenía 34 años, era cabo de la División Talleres de la Policía Federal y padre de una niña de 10 años. Ese día se desplazaba en una motocicleta Honda XR 150 junto a su pareja cuando ambos fueron interceptados por cuatro delincuentes armados que circulaban en otras dos motos.
Cómo fue el crimen del policía en Lanús

El ataque ocurrió en la zona de Hipólito Yrigoyen y Remedios de Escalada. De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, los delincuentes interceptaron a la pareja con el objetivo de robar la motocicleta que utilizaba Ceballos.
Durante el asalto se produjeron dos disparos. El policía recibió un impacto en el tórax y otro en la pierna derecha.
Los atacantes lograron escapar con la moto del agente y también se llevaron su arma de fuego. Después del ataque, huyeron en dirección a Villa Diamante.
Ceballos fue trasladado de urgencia al Hospital Evita, pero murió a pesar de la atención médica recibida.
A partir del análisis de las cámaras de seguridad, los testimonios incorporados al expediente y distintas tareas realizadas en el territorio, los investigadores comenzaron a identificar a los integrantes del grupo que había participado del asalto.
El primer detenido fue Tiziano Stefano Quiroga. El 28 de abril, el sospechoso se presentó ante la Justicia acompañado por su abogado, después de que se ordenara su captura.
Semanas más tarde fue detenido Santillán. Según la investigación, los elementos reunidos durante la pesquisa permitieron señalarlo como el autor material del homicidio.
La investigación continuó y el análisis de comunicaciones y de los teléfonos celulares secuestrados permitió establecer la presunta participación de Facundo Darío Salazar, alias “Flaco”. El sospechoso fue señalado como el conductor de una de las motocicletas utilizadas durante el ataque.
Los otros sospechosos y los elementos secuestrados

Finalmente, el 20 de agosto fueron detenidos Salazar y Miguel Ángel Giménez, alias “Papa”. Ambos eran los dos sospechosos que todavía permanecían prófugos en ese momento.
Durante los procedimientos realizados por los investigadores se secuestró una motocicleta Bajaj Rouser de color rojo que, de acuerdo con la pesquisa, habría sido utilizada durante el homicidio.
También fueron encontrados cargadores de armas de fuego, municiones de distintos calibres, una réplica de un revólver, un estuche correspondiente a una pistola Bersa y tres teléfonos celulares.
Con esas detenciones, los investigadores consideraron esclarecido el homicidio del policía federal.
Sin embargo, ese mismo 20 de agosto se conoció que Santillán había logrado escapar de la cárcel de Campana. A partir de entonces comenzó una nueva búsqueda para localizarlo y volver a ponerlo a disposición de la Justicia.
Volvieron a encontrarlo en Villa Jardín

Las nuevas tareas investigativas llevaron otra vez a los policías hasta Villa Jardín. En esta ocasión, los datos obtenidos indicaban que Santillán podía encontrarse en una reunión realizada en la casa de una amiga.
Los investigadores se trasladaron hasta el domicilio y comprobaron que el acusado estaba allí, participando de un festejo de cumpleaños.
Cuando advirtió la presencia de los agentes, Santillán intentó refugiarse dentro de la vivienda. Sin embargo, el operativo permitió concretar su recaptura y poner fin a su fuga.
De esta manera, el acusado por el homicidio de Matías Nahuel Ceballos volvió a quedar bajo custodia después de permanecer prófugo desde su evasión de la Unidad Penitenciaria N° 57 de Campana.
