La Justicia ordenó realizar allanamientos en la casa matriz de Swiss Medical y en el Sanatorio Los Arcos, ubicado en el barrio porteño de Palermo, en el marco de una investigación por presuntas irregularidades en las historias clínicas de Diego Armando Maradona y de su padre, conocido como Don Diego.
Los procedimientos tuvieron como finalidad esclarecer cómo se produjeron los errores en los registros médicos de ambos pacientes y determinar por qué estudios correspondientes al padre del exfutbolista terminaron incorporados a la documentación clínica de su hijo.
Los operativos estuvieron a cargo de efectivos de la Dirección Cibercrimen de la Policía Bonaerense, quienes fueron convocados para revisar los servidores y los sistemas informáticos utilizados para administrar los análisis de laboratorio realizados tanto al astro argentino como a su progenitor.
La medida judicial apuntó específicamente a examinar los sistemas de gestión de esos estudios médicos, con el propósito de reconstruir las operaciones que habrían provocado la confusión entre las historias clínicas.
Don Diego falleció el 25 de junio de 2015 en el Sanatorio Los Arcos, precisamente uno de los establecimientos alcanzados por los allanamientos.

Según se informó, los investigadores buscaron establecer de qué manera se produjo la modificación o incorporación de los resultados, en qué momento tuvo lugar y qué usuarios intervinieron en las operaciones informáticas que habrían permitido registrar estudios del padre como si pertenecieran a Diego Maradona.
Quiénes solicitaron los allanamientos
Los procedimientos fueron solicitados por los fiscales José Amallo, Cecilia Chaieb y Carolina Asprella, quienes presentaron el pedido ante el Juzgado de Garantías N.º 4 del Departamento Judicial de San Isidro.
El requerimiento quedó a consideración del magistrado Esteban Rossignoli, titular de ese juzgado, quien hizo lugar a la solicitud y autorizó las medidas en las instalaciones de Swiss Medical y el Sanatorio Los Arcos.
La investigación tomó especial relevancia a partir de una controversia que se presentó durante el juicio por la muerte de Maradona, cuando comenzaron a analizarse las inconsistencias detectadas en la documentación médica del exjugador.
La enfermedad renal crónica y el testimonio que generó dudas
El cuestionamiento surgió durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi, quien participó como perito de la Junta Médica Interdisciplinaria.
En su testimonio, el especialista hizo referencia a la supuesta existencia de una enfermedad renal crónica en Maradona, un diagnóstico que figuraba en un documento de 138 páginas incorporado a la investigación judicial.
A partir de esa información, los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, representantes legales de Nancy Edith Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de la empresa de medicina prepaga, comenzaron a revisar los estudios médicos que figuraban en la documentación.
Durante ese análisis, los defensores compararon los resultados correspondientes a Don Diego con los de su hijo, correspondientes a los años 2019 y 2020. Al realizar el cotejo, detectaron que los números de socios registrados en ambos casos eran diferentes.
Esa diferencia resultó un elemento relevante para plantear la posibilidad de que los análisis médicos del padre hubieran sido incorporados por error a la historia clínica del exfutbolista.
El pedido a Swiss Medical y la intervención de Migraciones
Ante las inconsistencias encontradas, los abogados solicitaron realizar consultas a Swiss Medical para obtener explicaciones sobre los registros médicos y las diferencias detectadas entre los números de socios.
Además, pidieron que se enviara un oficio a la Dirección Nacional de Migraciones para verificar los movimientos de entrada y salida del país de Diego Maradona durante 2015, es decir, 11 años antes de la investigación actual.
Ese requerimiento buscó sumar información que permitiera contrastar los datos disponibles y avanzar en el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon las presuntas irregularidades en las historias clínicas.
Con los allanamientos, la Justicia procuró obtener información directamente de los sistemas informáticos de Swiss Medical y del Sanatorio Los Arcos para reconstruir la trazabilidad de los estudios médicos y determinar cómo terminaron asociados a pacientes diferentes.
La investigación apunta así a identificar el origen del error, establecer cuándo se produjo y precisar quiénes tuvieron intervención en las operaciones que derivaron en la incorporación de los análisis de Don Diego a los registros médicos de su hijo.
