El fiscal Matías Di Lello, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 53, solicitó al juez Martín Yadarola, a cargo del Juzgado N° 2 del mismo fuero, que cite a declaración indagatoria a un hombre investigado por utilizar los fondos de una billetera virtual que estaba instalada en el teléfono celular robado a una mujer.
El episodio ocurrió durante la tarde del 12 de agosto pasado, cuando la víctima se encontraba en la intersección de la avenida Corrientes y la calle Azcuénaga, en el barrio porteño de Balvanera. En ese lugar advirtió que le habían sustraído el teléfono móvil.
Sin embargo, las consecuencias del robo no terminaron con la pérdida del dispositivo. Horas más tarde, la mujer descubrió que desde su cuenta de Mercado Pago se habían realizado diferentes movimientos de dinero que no había autorizado.
Entre las operaciones detectadas figuró la solicitud de un préstamo por $280.000. También se registró una extracción de $500.000 en efectivo, realizada en un establecimiento de Pago Fácil, y el pago de una factura del servicio de electricidad por $236.785,77, correspondiente a una cuenta a nombre del hombre que ahora quedó bajo investigación.
Además, desde la billetera virtual se había intentado concretar una transferencia por $800.000 hacia otra cuenta perteneciente al mismo sospechoso.
La denuncia y el inicio de la investigación
Al día siguiente del robo, la damnificada se presentó en la Comisaría Vecinal 3C para denunciar lo sucedido. A partir de esa presentación, tomó intervención la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 53, que se encontraba de turno en esa jurisdicción.
Desde el organismo judicial se ordenaron distintas medidas investigativas con el objetivo de reconstruir las operaciones realizadas desde la cuenta de Mercado Pago e identificar a la persona que había utilizado el dinero de la víctima.
En el dictamen presentado ante el juzgado, el fiscal Di Lello atribuyó al sospechoso el delito de estafa, al considerar que las maniobras detectadas constituyeron una defraudación mediante la utilización de herramientas informáticas.
Según explicó el representante del Ministerio Público Fiscal, el mecanismo empleado consistió en una técnica de manipulación informática que alteró el funcionamiento normal de un sistema o la transmisión de datos. Esa conducta quedó reflejada en la disposición de los fondos de la damnificada a través de su cuenta de Mercado Pago, luego de que le sustrajeran el celular.
Cómo identificaron al sospechoso
Uno de los puntos centrales de la investigación estuvo relacionado con las operaciones financieras realizadas después del robo. Si bien hasta el momento no se consiguió identificar a las personas que sustrajeron el teléfono, el análisis de los movimientos permitió avanzar sobre la identidad de quien habría utilizado la billetera virtual.
Los investigadores encontraron coincidencias entre el hombre señalado y dos de las operaciones efectuadas desde la cuenta de la víctima: la titularidad de la factura de electricidad que se abonó con el dinero sustraído y la cuenta a la que se intentó enviar la transferencia por $800.000.
El fiscal destacó esas coincidencias en su presentación judicial, donde detalló que ambos movimientos permitieron vincular al investigado con la maniobra denunciada.
Con esa información, se identificaron dos domicilios relacionados con el hombre. Finalmente, en uno de esos lugares lograron localizarlo. De acuerdo con los datos incorporados a la causa, el sospechoso trabajaba como repartidor de delivery.
El pedido de declaración indagatoria
Tras reunir los elementos considerados relevantes para la investigación, Di Lello solicitó formalmente al juez Martín Yadarola que convoque al hombre a prestar declaración indagatoria en calidad de presunto autor del delito de estafa.
La imputación se encuadró en el artículo 173, inciso 16°, del Código Penal de la Nación, que contempla las defraudaciones cometidas mediante la manipulación de sistemas informáticos.
Esa figura legal establece una pena de entre un mes y seis años de prisión para quienes incurran en esa conducta.
El pedido de indagatoria buscó avanzar con el proceso judicial y permitir que el investigado responda por las operaciones realizadas desde la billetera virtual instalada en el celular sustraído.
