El Tribunal Oral Federal N°1 de Salta condenó a cinco personas que integraban una organización narcocriminal dedicada al transporte de estupefacientes desde esa provincia hacia Tucumán. La causa investigó el traslado de más de 23 kilos de marihuana, descubierto durante un procedimiento de Gendarmería Nacional en septiembre de 2024.
En el fallo, los magistrados establecieron distintas penas de prisión según el grado de participación que tuvo cada acusado en la maniobra. Alejo Ricardo Silva recibió una condena de siete años de prisión, mientras que Emilio Alejandro Tapia fue sentenciado a seis años y seis meses.
Por su parte, Luciano Cancino y Mara Antonella Di Bez recibieron penas de seis años de prisión. En el caso de la mujer, el cumplimiento de la condena se estableció bajo la modalidad de arresto domiciliario.
Los cuatro fueron considerados coautores del delito de transporte de estupefacientes. En tanto, Luis Benjamín Vicente fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional, al ser considerado partícipe secundario del mismo delito.
Con estas nuevas sentencias, ya son seis las personas condenadas por el caso. El primer condenado fue Enzo Javier Gutiérrez, quien el 30 de abril de 2025 recibió una pena de cuatro años de prisión bajo la modalidad de arresto domiciliario, luego de alcanzar un acuerdo pleno.
Cómo descubrieron el transporte de marihuana en Salta
El episodio que dio origen a la investigación ocurrió en septiembre de 2024, cuando efectivos de Gendarmería Nacional realizaron un control sobre la ruta nacional 68. Durante el operativo, detuvieron un automóvil Renault Logan a unos ocho kilómetros de Cafayate.
El vehículo estaba al mando de Silva, quien viajaba junto a Tapia, Cancino y Vicente. Sin embargo, ese automóvil no era el único involucrado en el desplazamiento que llamó la atención de los uniformados.
De acuerdo con las pruebas presentadas durante el debate oral, el primer Renault Logan cumplía la función de coche puntero. Su tarea consistía en circular por delante de otro automóvil de la misma marca, que había sido alquilado para concretar el traslado de la droga y avanzaba detrás.
En el segundo rodado viajaban Gutiérrez, quien estaba al volante, y su pareja, Di Bez. Ambos vehículos llegaron al puesto de control con pocos minutos de diferencia.
La coordinación entre los automóviles, los horarios en los que se desplazaban y la presencia de un equipo portátil de comunicación en cada uno de ellos despertaron las sospechas de los integrantes de Gendarmería.
Ante esa situación, los efectivos decidieron profundizar la inspección. Al revisar el baúl del segundo Renault Logan, encontraron una bolsa de arpillera que contenía varios bloques de marihuana. El pesaje de la sustancia permitió establecer que la carga superaba los 23 kilos.
La fuga de uno de los condenados y su detención en 2025
Durante el procedimiento, Silva logró escapar antes de que los efectivos pudieran detenerlo. El hombre se internó en una zona de monte y permaneció prófugo durante varios meses.
Su búsqueda se extendió hasta el 6 de agosto de 2025, cuando finalmente fue detenido después de regresar de Brasil.
Según la hipótesis sostenida por la fiscalía durante la investigación, Silva había permanecido oculto en ese país durante aproximadamente once meses para evitar ser localizado por las autoridades.
Su captura permitió avanzar con el proceso judicial que terminó con las condenas de los cinco acusados y elevó a seis el número total de personas sentenciadas por el transporte de los estupefacientes.
