El caso comenzó cuando una mujer, domiciliada en el barrio Triángulo de Rosario, Santa Fe, denunció ante la Policía una situación que le generó preocupación. Según relató, recibió mensajes extraños desde el WhatsApp de su esposo.
En esas comunicaciones, el hombre aseguró que había sido secuestrado y que exigían $2 millones para conseguir su liberación.
A partir de la denuncia, intervinieron efectivos de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales Rosario y de la División Unidad Operativa Federal Paraná. Los investigadores iniciaron las primeras tareas para determinar qué había ocurrido y establecer dónde se encontraba el hombre.
Durante las primeras horas de la investigación, los agentes detectaron el automóvil del sospechoso, que se encontraba estacionado en un supermercado de la ciudad de Paraná, en la provincia de Entre Ríos.
Ante esa situación, el personal policial montó un operativo cerrojo en el lugar y aguardó durante varios minutos. Finalmente, los efectivos encontraron al sospechoso y procedieron a detenerlo.
Durante el procedimiento también secuestraron el vehículo, un teléfono celular, dinero en efectivo y documentación. Todos esos elementos quedaron incorporados a la investigación.
Durante su declaración el hombre confirmó que había inventado el supuesto secuestro. Si bien ese aspecto todavía no estaba confirmado, los investigadores consideraron que la maniobra habría tenido como objetivo conseguir dinero para afrontar una deuda.
Los elementos incautados serían sometidos a distintos peritajes para reconstruir las comunicaciones y determinar el origen de los mensajes enviados mediante WhatsApp.
Tras la detención, el hombre quedó a disposición del juzgado interviniente y fue trasladado a Rosario. Este viernes esta previsto que fuera imputado por los delitos de falsa denuncia y tentativa de estafa.
