Agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron en las últimas horas al último integrante de una organización criminal que todavía permanecía prófugo. El operativo se concretó en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza.
El detenido tenía 27 años y contaba con antecedentes penales por el delito de homicidio. Tras su captura, fue trasladado y quedó a disposición de la judicatura que intervenía en la investigación, donde debía prestar declaración indagatoria.
El hombre quedó vinculado a una causa por los delitos de asociación ilícita y robo con armas, mientras que también se lo señaló como integrante de una estructura delictiva que había protagonizado distintos ataques contra trabajadores del sector.
Según la investigación, el sospechoso había tenido una participación activa en el asesinato de un chofer de la aplicación Didi ocurrido el 24 de febrero de 2026. Pese a su presunta intervención en ese hecho, hasta el momento de su captura había logrado mantenerse prófugo.
La organización delictiva operaba tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en distintos puntos del conurbano bonaerense. Para concretar sus ataques, sus integrantes utilizaban aplicaciones de transporte de pasajeros y recurrían a un particular mecanismo para generar confianza en las víctimas.
Los delincuentes realizaban pedidos mediante las plataformas y utilizaban supuestas emergencias médicas como parte de la maniobra para emboscar a los conductores. De esa manera, lograban llevar a los trabajadores hasta lugares determinados para luego concretar los robos.
A la banda se le atribuyeron al menos 15 hechos delictivos y un homicidio, en una serie de episodios que se caracterizó por el nivel de violencia utilizado contra las víctimas.
La investigación avanzó luego de una serie de allanamientos realizados en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. Como resultado de esos procedimientos, cinco integrantes de la organización fueron detenidos, aunque desde entonces había quedado pendiente la captura de uno de los miembros.
Finalmente, los investigadores lograron localizar al sospechoso que continuaba prófugo y concretaron su detención en Virrey del Pino. De esta manera, la Justicia pudo avanzar sobre el último integrante de la estructura que todavía permanecía en libertad.
De acuerdo con la investigación, los integrantes de la banda esperaban a sus víctimas en los lugares previamente establecidos. En algunos casos, se presentaban acompañados por mujeres o menores de edad, una estrategia que utilizaban para intentar evitar sospechas y aparentar una situación normal.
Una vez que los trabajadores llegaban al punto indicado, los delincuentes los sorprendían y los reducían mediante armas de fuego y violencia física. Después, les sustraían distintos elementos de valor y pertenencias personales.
Entre los objetos robados se encontraban dinero, teléfonos celulares, documentación, prendas de vestir y diferentes accesorios de los vehículos utilizados por los trabajadores.
Con la detención del hombre de 27 años, la investigación alcanzó a la totalidad de los integrantes de la organización que habían sido identificados por los investigadores, mientras que el sospechoso quedó a disposición de la Justicia para responder por los delitos que se le atribuían.
