El papa León XIV presidió este domingo el rezo del ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, donde dejó un fuerte mensaje sobre la guerra, el sufrimiento y la esperanza cristiana. Ante miles de fieles, el Pontífice aseguró que “bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza”, al tiempo que pidió la intercesión de María, Reina de la Paz, por la Iglesia y por el mundo.
Durante su reflexión previa al rezo mariano, el Santo Padre se detuvo en el Evangelio del día para abordar el drama de los conflictos bélicos y las dificultades que atraviesa la humanidad. En ese contexto, sostuvo que, frente a la violencia, la opresión y el dolor, Jesucristo representa el único camino de esperanza y salvación.
Asimismo, exhortó a los fieles a no perder la fe en los momentos más difíciles y elevó una oración especial para que María acompañe a la Iglesia y a todos los pueblos que sufren las consecuencias de la guerra.
Al comentar el pasaje del Evangelio de San Mateo, León XIV profundizó sobre el significado de la verdadera sabiduría de Dios, diferenciándola de la lógica del poder y del conocimiento humano. Explicó que cuando la sabiduría se aleja de la humildad termina convirtiéndose en arrogancia y favorece la aparición de conflictos.
En ese sentido, afirmó que “la sabiduría humana se convierte entonces en arrogancia y la doctrina degenera en soberbia. La verdadera sabiduría de Dios se revela, en cambio, en la humildad de la carne y su enseñanza se dirige a quienes pasan más dificultad”.

El Pontífice remarcó además que el mensaje de Cristo adquiere un valor aún mayor frente a las realidades marcadas por la guerra, el pecado y las distintas formas de opresión que afectan a millones de personas en el mundo.
Al profundizar sobre el compromiso cristiano, explicó que seguir a Jesús no significa asumir una carga insoportable, sino recorrer un camino de libertad, solidaridad y redención. En ese marco expresó: “Al seguir a Cristo, nuestro camino no es, por tanto, una ascética que mortifica: es una escuela de libertad, que se toma en serio el drama de la historia y siempre ilumina su sentido, sobre todo en los momentos más oscuros. De hecho, sólo en la cruz de Jesús se redime el mal: sólo en su pasión nuestro cansancio mortal encuentra consuelo y redención”.
Hacia el final de su mensaje, León XIV reafirmó la misión de la Iglesia de acompañar espiritualmente a quienes sufren y dejó una de las frases más significativas de la jornada: “En la esclavitud, Cristo es liberación. Bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza. En la hora del pecado, Cristo es perdón. Esta es la verdadera sabiduría, es decir, el camino que queremos recorrer juntos, unidos en su nombre como discípulos”.
El Papa recordó a las víctimas del terremoto en Venezuela
Tras concluir el ángelus, el Santo Padre dedicó unas palabras al pueblo venezolano, afectado por los fuertes terremotos registrados el pasado 24 de junio.
En español, y luego de saludar a un grupo del coro de la Universidad de Métrica de Venezuela, manifestó: “Recuerdo siempre en mis oraciones a las víctimas del terremoto y a todo el pueblo venezolano; que el Señor lo sostenga en este momento tan difícil”.

Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, dejaron hasta el momento un saldo de 2.954 personas fallecidas y 16.592 heridas, además de millones de afectados en distintas regiones del país. La tragedia provocó una amplia movilización internacional para brindar asistencia humanitaria y colaborar con las tareas de reconstrucción.
Según informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hasta 6,76 millones de personas podrían haber resultado afectadas por el desastre, lo que refleja la magnitud de la emergencia humanitaria.

En paralelo, las autoridades venezolanas anunciaron una alianza internacional para avanzar en la recuperación del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, una de las infraestructuras más dañadas por los terremotos. También se puso en marcha un programa especial de reconstrucción de viviendas, con líneas de financiamiento subsidiadas y medidas destinadas a priorizar los materiales de construcción para atender las necesidades de los damnificados.
