El hallazgo sin vida de Brandon Eliseo Rearte, un niño de un año y ocho meses que era buscado en la localidad tucumana de Marapa, puso fin al operativo que se había desplegado durante el sábado en el departamento Juan Bautista Alberdi. Tras la localización del menor, la Justicia dispuso la detención de cuatro de sus familiares mientras avanzaba la investigación para establecer qué había ocurrido.
El cuerpo fue encontrado durante la tarde dentro de un canal de riego, en un sector ubicado detrás del barrio Héroes de Malvinas. A partir del hallazgo, la Unidad Fiscal de Homicidios del Centro Judicial Concepción, a cargo de Luciana Cecoti, tomó intervención y comenzó a investigar el caso bajo la figura de muerte dudosa.
Como primera medida, la fiscal ordenó la aprehensión de cuatro familiares del niño. Entre los detenidos se encontraban sus padres, Michel Aylen Chumba y Fabio Antonio Rearte; su tía, Micaela Luciana Rearte; y la pareja de esta última, Víctor Gustavo Cabana.
La búsqueda comenzó después de una alerta por la desaparición
De acuerdo con la reconstrucción difundida, alrededor de las 11:30 la Policía recibió una comunicación que advertía sobre la desaparición del pequeño en el barrio San Cayetano.
Ante esa situación, efectivos de la guardia de la Comisaría de Juan Bautista Alberdi se trasladaron hasta el lugar y comenzaron un operativo de búsqueda. El rastrillaje se realizó junto con vecinos y familiares y se extendió por diferentes sectores de la zona.

A las 13:00, la madre del niño realizó formalmente la denuncia por su desaparición. Sin embargo, apenas media hora después, los equipos que participaban del operativo recibieron un aviso sobre la presencia de un cuerpo en un canal de riego ubicado en las inmediaciones del Loteo Elías, detrás del barrio Héroes de Malvinas.
El alerta había sido realizado por una vecina que residiría junto al canal. Cerca de las 13:40, la mujer comunicó a las autoridades que había observado un cuerpo en el curso de agua. Cuando los efectivos llegaron al lugar, confirmaron que se trataba del niño que era buscado.
En el procedimiento participaron agentes de la Comisaría Alberdi, dependiente de la Jefatura de Zona III, y personal de la Unidad Regional Sur.
La primera hipótesis apuntó a una posible caída al canal
En las primeras horas de la investigación, una de las hipótesis consideradas por los investigadores planteó que el niño podría haber caído al canal de riego o haber llegado hasta ese lugar desde las inmediaciones del barrio San Cayetano.
De acuerdo con esa posibilidad, la corriente de agua podría haber desplazado el cuerpo hasta el sitio donde finalmente fue encontrado. Sin embargo, esa línea investigativa todavía debía ser comprobada mediante las distintas pericias y, principalmente, a partir de los resultados de la autopsia.
El secretario de Seguridad Ciudadana del municipio de Alberdi, Abraham Creche, confirmó públicamente el fallecimiento durante una entrevista.
Hasta ese momento, las autoridades no habían difundido conclusiones oficiales acerca del recorrido que pudo haber realizado el niño ni sobre el momento exacto en que habría ingresado al canal.
Criminalística y Medicina Legal realizaron peritajes

Después del hallazgo, la Fiscalía ordenó la intervención de especialistas de Criminalística, Laboratorio y Medicina Legal. Los peritos trabajaron tanto dentro del canal como en los sectores próximos con el objetivo de reunir elementos que permitieran reconstruir la secuencia de los hechos.
Las tareas estuvieron orientadas a establecer qué había sucedido antes de que el menor fuera localizado y a obtener evidencias que pudieran resultar relevantes para la investigación judicial.
Una vez finalizadas las labores de la Policía Científica, el médico policial recomendó la realización de una autopsia. El estudio forense quedó como una de las principales medidas para determinar la causa y la data de muerte, además de establecer si el cuerpo presentaba lesiones u otros indicios que pudieran aportar información sobre las circunstancias del fallecimiento.
La Fiscalía deberá determinar qué ocurrió con el menor
La investigación bajo la figura de muerte dudosa permitió que la Fiscalía avanzara con diferentes medidas de prueba antes de establecer una hipótesis definitiva. En ese marco, las autoridades evitaron anticipar conclusiones sobre el fallecimiento del niño.
Los investigadores debían determinar si se había tratado de un accidente, si habían existido posibles negligencias o si, por el contrario, podía haber ocurrido algún delito. Para ello, resultaban determinantes los informes forenses y el resto de las evidencias recolectadas durante el procedimiento.
El caso generó una importante movilización de vecinos y allegados tanto durante el rastrillaje como después de la localización del cuerpo.
A partir de ese momento, la Justicia debía establecer cómo había llegado Brandon Eliseo Rearte al canal, en qué circunstancias se había producido su muerte y cuál había sido el grado de intervención de cada una de las cuatro personas detenidas.
Mientras avanzaban las pericias, los investigadores aguardaban los resultados de la autopsia para contar con mayores elementos que permitieran esclarecer el caso y determinar las circunstancias exactas del fallecimiento del niño.
