Una médica forense quedó bajo la mira de la Justicia por su presunta colaboración con el instructor de perros condenado por falso testimonio en el marco de la investigación por la muerte de Facundo Astudillo Castro, el joven que desapareció en 2020 y cuyo cuerpo fue encontrado meses después en la zona de Bahía Blanca.
La desaparición de Astudillo Castro ocurrió el 30 de abril de 2020 en la localidad bonaerense de Pedro Luro, luego de un control policial. Su cuerpo fue localizado tres meses y medio más tarde en un sector de cangrejales de General Daniel Cerri, en el partido de Bahía Blanca.
De acuerdo con la información difundida por Fiscales.gob, la fiscalía le atribuyó a la médica forense Emma Virginia Creimer haber colaborado con Marcos Darío Herrero, quien recibió una condena de siete años de prisión por falso testimonio agravado. La presunta participación de la profesional se produjo durante un procedimiento desarrollado en el destacamento policial de Teniente Origone en febrero de 2021.
Según sostuvo la acusación, Creimer encontró durante aquella diligencia una pequeña turmalina que posteriormente fue presentada como un elemento relacionado con Astudillo Castro. En ese momento, el hallazgo comprometió a los policías que estaban siendo investigados.
Sin embargo, la hipótesis planteada por la fiscalía indicó que la médica habría conocido previamente la existencia de la piedra y orientado la búsqueda para que el objeto fuera encontrado durante el procedimiento.
El pedido de procesamiento fue presentado por el fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez, responsable del Área de Transición de la UFI de Bahía Blanca. El representante del Ministerio Público Fiscal acusó a Creimer de haber actuado en connivencia con el adiestrador de perros Marcos Darío Herrero.
Herrero se desempeñó como perito instructor de perros de búsqueda durante la investigación y atribuyó a sus animales una serie de marcaciones que posteriormente fueron consideradas falsas en la sentencia que lo condenó.
De acuerdo con lo establecido en esa resolución, esas maniobras llevaron al hallazgo de diferentes elementos que fueron presentados como relacionados con la víctima. Esas evidencias fueron utilizadas para respaldar declaraciones falsas que perjudicaban a efectivos policiales involucrados en la investigación.
El episodio que ahora quedó particularmente bajo análisis ocurrió el 18 de febrero de 2021 en el destacamento policial de Teniente Origone. Creimer participó de aquel procedimiento como perito de parte de la querella junto con Herrero y otros funcionarios.
Durante la diligencia, la médica encontró una pequeña piedra negra, que posteriormente fue identificada como una turmalina. El elemento fue relacionado con un colgante perteneciente a Facundo Astudillo Castro y, a partir de ese vínculo, quedó incorporado como evidencia en el expediente por la desaparición y muerte del joven.
El pedido formulado por la fiscalía buscó ahora que se determine la responsabilidad de Creimer en aquel procedimiento y si efectivamente existió una coordinación previa con Herrero para orientar el hallazgo de la piedra que terminó formando parte de la investigación judicial.
