Una mujer fue registrada por cámaras de seguridad mientras robaba carteras en dos bares de la ciudad de Córdoba durante la misma jornada. En uno de los episodios, un mozo advirtió a tiempo lo que ocurría y salió detrás de la sospechosa junto con varios clientes, hasta que consiguieron alcanzarla y recuperar las pertenencias sustraídas.
Las imágenes captadas por los sistemas de vigilancia de los establecimientos mostraron una modalidad prácticamente idéntica. En ambos casos, la mujer entró al local, observó las mesas hasta detectar a una posible víctima que tuviera su cartera o mochila colgada de una silla y eligió sentarse justo detrás.
La sospechosa aprovechó que las personas estaban distraídas mientras conversaban con quienes compartían la mesa. En ese momento, simuló acomodar o colgar su saco y, mediante el mismo movimiento, tomó las pertenencias ajenas. Inmediatamente después se levantó y abandonó el establecimiento sin realizar ningún pedido.
Los dos hechos que quedaron registrados ocurrieron el martes. Sin embargo, uno de ellos tuvo un desenlace diferente porque un camarero sospechó de los movimientos de la mujer y reaccionó apenas la vio retirarse. El trabajador alertó a varios clientes y salió junto con ellos para perseguirla.
En esa oportunidad, la mujer había tomado la cartera de una trabajadora de la salud que se encontraba tomando un café con otros colegas. Héctor, el mozo que detectó la maniobra, explicó que le llamó la atención que la sospechosa llegara sola, permaneciera muy poco tiempo sentada y se marchara rápidamente.
El camarero contó que, como estaba conversando con otras personas, primero se acercó a uno de los clientes para consultarle si tenía una cartera o una mochila, pero recibió una respuesta negativa. Luego preguntó a una pareja y descubrió que acababan de sufrir el robo de una mochila. Ante esa situación, les avisó que la mujer que acababa de salir podía ser la responsable y decidieron ir tras ella.
La persecución terminó pocos instantes después. Héctor relató que consiguieron alcanzar y retener a la mujer, quien finalmente entregó todo lo que llevaba consigo. Según señaló, uno de los jóvenes que participó del episodio era abogado y pretendía realizar la denuncia y llamar a la Policía, aunque el propio mozo le sugirió no hacerlo debido a los trámites que implicaría la situación.
El trabajador también sostuvo que ese tipo de hechos no resultaba habitual en el bar donde ocurrió el episodio, ubicado en el centro de la capital cordobesa.
El segundo robo se produjo también en el centro de Córdoba, aunque esta vez en un restaurante situado sobre avenida Colón al 200. En ese establecimiento, la víctima no advirtió a tiempo que le habían sustraído sus pertenencias y la mujer consiguió retirarse sin ser interceptada.
Las cámaras de seguridad del restaurante volvieron a registrar la maniobra. En las imágenes se observó el momento en que la sospechosa se acercó a las pertenencias que estaban detrás de una de las personas sentadas y concretó el robo aprovechando la distracción en la mesa.
Una mujer que compartió las grabaciones del sistema de vigilancia explicó que se trataba de la misma persona que había protagonizado el otro episodio durante el martes. Además, lamentó que en ese restaurante detectaran el robo demasiado tarde, circunstancia que permitió que la sospechosa escapara con lo sustraído.
Antes de alejarse del lugar, la mujer utilizó su teléfono celular para aparentar que mantenía una conversación con otra persona. De esa manera, salió caminando del establecimiento con normalidad y consiguió retirarse sin inconvenientes.
