Rusia y Ucrania volverán a sentarse a negociar con la participación de Estados Unidos como mediador. El nuevo encuentro se desarrollará en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, durante la primera mitad de noviembre, según confirmó este viernes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
“Estas conversaciones están programadas para la primera quincena de noviembre en Abu Dabi”, señaló el funcionario ante la prensa, al ratificar la próxima instancia diplomática destinada a buscar una salida al conflicto armado.

El anuncio se conoció después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, descartara entregar a Rusia las últimas posiciones que su ejército mantiene en la región de Donetsk. Además, advirtió sobre el riesgo de que Moscú avance y llegue a ocupar numerosas ciudades si Kiev cede terreno.
Una nueva ofensiva diplomática impulsada por Washington
La confirmación del encuentro se produjo luego de que Moscú expresara su intención de reactivar las negociaciones de paz, interrumpidas desde febrero de 2025. El impulso para retomar el diálogo tomó fuerza tras una reunión celebrada el miércoles en San Petersburgo entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y Steve Witkoff, enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Un día antes, Witkoff había mantenido una reunión en Oslo con Zelensky, el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre. El representante estadounidense calificó ese encuentro como “productivo”.
Los contactos forman parte de la estrategia diplomática de la Casa Blanca para reactivar las conversaciones entre las partes y encontrar una salida a la guerra.

Tanto Rusia como Ucrania expresaron su disposición a participar en una nueva ronda de diálogo, aunque mantienen diferencias respecto de los tiempos y las condiciones para avanzar. Yuri Ushakov, asesor de política exterior de Putin, ubicó la reunión aproximadamente “en torno al 10 de noviembre”.
Desde Kiev, en tanto, reclamaron que las negociaciones se reanuden “lo antes posible”. Zelensky ya había expresado su respaldo a la iniciativa diplomática promovida por Washington.
Putin exige un acuerdo definitivo y reivindica los territorios anexionados
Pese a la apertura de una nueva instancia de negociación, Putin advirtió el jueves por la noche que el propósito de las conversaciones debe ser alcanzar “un acuerdo definitivo” y no establecer “una especie de breve pausa en los combates”, en referencia a la posición defendida por Ucrania y sus aliados.
El mandatario ruso también volvió a sostener que las regiones anexionadas por Moscú en 2022 no pertenecen a Ucrania. Se trata de Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporiyia, territorios cuya incorporación a Rusia fue rechazada por la comunidad internacional.
“Ese no es su territorio, es el territorio histórico de Rusia”, afirmó Putin durante una entrevista con la televisión pública.
La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró inválidos los referendos utilizados para justificar las anexiones, mediante una resolución respaldada por 143 países.
A pesar de las reivindicaciones del Kremlin, las fuerzas rusas no controlan la totalidad de ninguna de esas cuatro regiones, incluso después de más de cuatro años y medio de guerra.
Putin también insistió en que rusos y ucranianos constituyen “un mismo pueblo”, una interpretación histórica y política que el Gobierno de Kiev rechaza de manera categórica.
“Nosotros no queremos combatir contra Ucrania. Pero si los actuales dirigentes ucranianos quieren combatir, pues que combatan”, declaró el presidente ruso. Al mismo tiempo, aseguró que Rusia conseguirá cumplir todos los objetivos de lo que denomina la “operación militar especial”, expresión utilizada por Moscú para referirse a la invasión.
La disputa territorial, el principal obstáculo para la paz
La cuestión territorial continúa siendo el punto más conflictivo de las negociaciones. Rusia exige que Ucrania reduzca de manera considerable el tamaño de sus fuerzas armadas y abandone sus aspiraciones de incorporarse a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La postura de Kiev es diferente: propone detener las hostilidades sobre las líneas actuales del frente, sin aceptar la entrega de los territorios que todavía permanecen bajo control ucraniano. Zelensky sintetizó esa alternativa en diciembre de 2025 con la expresión “quedarnos donde estamos”.
Estados Unidos, por su parte, planteó la posibilidad de establecer zonas desmilitarizadas o áreas económicas libres en los territorios disputados. Sin embargo, Ucrania rechaza cualquier alternativa que implique perder el control sobre esas zonas.
Las diferencias sobre las fronteras y las condiciones de seguridad siguen dificultando la posibilidad de alcanzar un entendimiento que permita poner fin a las hostilidades de manera duradera.
Abu Dabi ya fue sede de anteriores rondas de negociación
La próxima reunión no será el primer encuentro tripartito entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos. El formato se puso en marcha el 23 y 24 de enero de 2026 en Abu Dabi. Posteriormente, las delegaciones volvieron a reunirse en esa misma ciudad el 4 y 5 de febrero. La tercera ronda se desarrolló en Ginebra, Suiza, los días 17 y 18 de febrero.
Más adelante, en septiembre, Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron contactos con Putin en Moscú y con Zelensky en Kiev. Sin embargo, esas reuniones no permitieron alcanzar un acuerdo para resolver el conflicto.
Ahora, la nueva convocatoria en Emiratos Árabes Unidos busca abrir otra oportunidad para acercar posiciones y reactivar un proceso diplomático que permanece condicionado por las profundas diferencias entre ambos gobiernos.
Mientras continúan los esfuerzos de Washington para facilitar una salida negociada, la guerra sigue activa sobre el terreno. Rusia y Ucrania mantienen sus respectivas ofensivas militares en un conflicto que comenzó en febrero de 2022 y que, hasta el momento, no tiene una solución definitiva.
