Un hombre fue detenido acusado de formar parte de una banda que protagonizó un violento asalto en un comercio de ropa de Esteban Echeverría, donde una mujer embarazada de ocho meses fue reducida y arrastrada durante el ataque.
El episodio ocurrió el miércoles 5 de agosto, cuando cuatro delincuentes ingresaron al local con intenciones de robo. Uno de ellos estaba armado. Dentro del comercio se encontraba la propietaria, Gabriela Justiniano, quien cursaba un embarazo de ocho meses, junto con una empleada.
Las dos mujeres fueron reducidas por los asaltantes y arrojadas al piso mientras los delincuentes avanzaban con el robo. En cuestión de minutos, los ladrones se apoderaron de dinero en efectivo y distintas prendas y elementos del comercio.
Una vez cometido el asalto, los cuatro integrantes de la banda escaparon en un vehículo que los esperaba en las inmediaciones y que habría funcionado como apoyo para concretar la fuga.
A partir de las primeras imágenes obtenidas de las cámaras de seguridad, los investigadores pudieron determinar que un Peugeot Partner de color bordó se encontraba estacionado en las inmediaciones del comercio. El vehículo era conducido por una mujer, quien habría colaborado con el traslado de los delincuentes después del robo.
El análisis de las imágenes permitió identificar a la conductora y también a uno de los presuntos integrantes de la banda. Además, los investigadores lograron establecer cuáles serían los lugares utilizados por los sospechosos para ocultarse.
Con esa información, la Justicia ordenó una serie de allanamientos que terminaron con resultados positivos. Durante los procedimientos fue detenido Gustavo Alejandro Rodríguez, de 31 años, quien además contaba con antecedentes.
En tanto, Leonela Abril de Vasconcelos, de 30 años, permanecía prófuga y sobre ella se dispuso una orden de captura.
Durante los operativos, los investigadores también consiguieron recuperar parte de la mercadería que había sido sustraída durante el robo.

La investigación quedó a cargo de la UFI N°4, encabezada por la fiscal Vanesa González. La causa fue caratulada como robo agravado por el empleo de arma de fuego y por su comisión en poblado y en banda.
