Una mujer recibió una condena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo por haber facilitado la prostitución de su hija menor de edad a cambio de dinero o sustancias. Además, la Justicia la encontró responsable de haber ejercido agresiones físicas contra la niña durante el período en el que ocurrieron los hechos.
La sentencia se resolvió este viernes durante una audiencia de Control de Acusación, en el marco de un juicio abreviado. La jueza Gloria Verónica Chicón homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y dispuso que la condenada permaneciera detenida en una dependencia del Servicio Penitenciario Provincial hasta que el fallo adquiriera firmeza.
De acuerdo con la información aportada por fuentes judiciales, los hechos comenzaron cuando la víctima tenía siete años y se prolongaron hasta que cumplió 13. Durante esos años, su madre permitía que hombres ingresaran a la vivienda y facilitaba situaciones de carácter sexual con la menor a cambio de dinero o drogas.
La situación de violencia que atravesó la víctima también incluyó agresiones físicas. La investigación determinó que la mujer ejerció violencia contra su hija durante ese mismo período, lo que agravó el cuadro de vulnerabilidad en el que se encontraba la niña.
La causa fue investigada por el equipo de la Unidad Fiscal de Investigación del Centro de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas (UFI ANIVI), bajo la conducción de Roberto Mallea. En el proceso también participaron los ayudantes fiscales Guadalupe Ferrari y Benjamín Spatzer.
El último episodio de violencia se produjo cuando la víctima tenía 13 años, dentro de una vivienda ubicada en el departamento de Rawson. En esa oportunidad, la acusada le provocó lesiones.

Finalmente, la mujer fue condenada como autora de los delitos de facilitación de la prostitución agravada por el vínculo y por la edad de la víctima. La acusación también contempló lesiones leves agravadas por el vínculo, en concurso real.
La sentencia estableció una pena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo. Mientras el fallo no quedara firme, la condenada debía continuar detenida en una dependencia del Servicio Penitenciario Provincial, según lo dispuesto durante la audiencia judicial.
