Una situación de violencia escolar generó preocupación e indignación en una escuela secundaria pública de Villa Jardín, en el partido bonaerense de San Fernando. Una alumna insultó a una profesora y llegó a empujarla durante una discusión que se desarrolló dentro del aula y quedó registrada por uno de sus compañeros.
Las imágenes comenzaron a circular en las redes sociales y volvieron a poner en discusión los episodios de agresión dentro de los establecimientos educativos, además del papel de las familias en la formación y el comportamiento de los menores.
La estudiante, cuya identidad se mantuvo bajo reserva por tratarse de una menor de edad, inició el enfrentamiento después de que la docente le llamara la atención por conversar durante el desarrollo de la clase.
En ese momento, la adolescente cuestionó a la profesora y elevó progresivamente el tono de voz. “¿Dónde estoy hablando? Vos flasheás cualquiera”, le respondió, mientras insistía en que no estaba hablando.
La maestra intentó explicarle que efectivamente había interrumpido la clase y le señaló que sus compañeros estaban tratando de trabajar. También le aclaró que su comportamiento no solamente afectaba a la docente, sino al resto de los estudiantes que necesitaban concentrarse en la actividad.
Sin embargo, el intercambio no terminó allí. La alumna continuó con las provocaciones y lanzó un comentario ofensivo hacia la profesora: “Tiene la concha dada vuelta, ¿no, profe? ¿Sí o no?”, expresó delante del resto del curso.
Los insultos continuaron durante la discusión
Lejos de detenerse, la adolescente profundizó las agresiones verbales contra la docente. “Siempre venís con la concha dada vuelta, pero conmigo no te las vengas a agarrar. A mí no me molestes. Cerrá el orto”, manifestó mientras la profesora intentaba sostener el intercambio y evitar que la situación siguiera escalando.
De acuerdo con la información que trascendió, en medio del conflicto ingresó otra docente al aula con la intención de intervenir y tranquilizar a la estudiante.
Pero la presencia de una segunda integrante del personal educativo tampoco consiguió frenar la reacción de la menor. La alumna aseguró que no estaba mintiendo y volvió a cuestionar a la profesora por haberle llamado la atención.
“No voy a hacer lo que se le canta el orto a ella, ¿quién se cree que es, mi mamá?”, gritó frente a sus compañeros.
Cuando una de las docentes intentó acercarse, la adolescente sumó otro insulto y la calificó como “vieja de mierda”. Durante todo ese momento mantuvo un tono de voz elevado y no mostró señales de querer detener la confrontación.
La alumna empujó a la profesora frente a sus compañeros
El episodio alcanzó su punto más delicado cuando la estudiante pasó de las agresiones verbales al contacto físico y empujó a la profesora. La reacción tomó por sorpresa al resto de los alumnos, que permanecieron en silencio mientras se desarrollaba la situación.
La docente quedó visiblemente afectada por lo ocurrido. Conmovida por la agresión, le advirtió a la adolescente que lo sucedido podía tener consecuencias legales y que la violencia ejercida contra los trabajadores de la educación no debía naturalizarse.
“La violencia se denuncia. Hagamos las cosas bien, expliquémosle a los chicos que ellos no pueden venir ni putearnos ni maltratarnos corporalmente, porque yo tengo derecho ahora a salir de la escuela y hacerles una denuncia”, expresó.
Qué pasó después del episodio en la escuela de San Fernando
Aunque el video se viralizó durante las últimas horas, el enfrentamiento no ocurrió recientemente. El hecho tuvo lugar aproximadamente un mes antes de que las imágenes comenzaran a difundirse públicamente, en una escuela provincial de Villa Jardín.
Otro de los datos que trascendieron fue que la profesora finalmente no presentó una denuncia por lo sucedido, pese a la posibilidad que había mencionado durante la discusión frente a sus estudiantes.
De todas maneras, el caso no quedó sin intervención institucional. La inspección distrital tomó conocimiento de lo ocurrido e intervino de oficio para evaluar la situación y disponer medidas dentro del establecimiento educativo.
La difusión de las imágenes volvió a exponer un episodio de agresión contra una docente en pleno ejercicio de sus funciones y reabrió el debate sobre los límites de convivencia en las aulas, la violencia entre estudiantes y el acompañamiento de las familias en la educación y formación de los adolescentes.
