El París Saint-Germain se impuso 2-1 ante el Aston Villa y se consagró nuevamente campeón de la Supercopa de Europa. El equipo dirigido por Luis Enrique, vigente ganador de la Champions League, logró defender el título que había obtenido en la edición anterior y volvió a quedarse con el trofeo continental.
El encuentro se disputó este miércoles en el Red Bull Arena de Salzburgo, Austria, donde el conjunto francés enfrentó al campeón de la Europa League.
Entre los argentinos, Emiliano Buendía fue titular y completó los 90 minutos para Aston Villa. En cambio, Emiliano “Dibu” Martínez no estuvo disponible debido a sus vacaciones, mientras que Alejandro Garnacho tampoco fue convocado.
El PSG logró quebrar la resistencia del equipo inglés a los 19 minutos del primer tiempo. La jugada comenzó después de una intervención de Marco Bizot, quien había conseguido rechazar un remate desde una posición cercana.
La pelota quedó posteriormente en poder de Khvicha Kvaratskhelia, ubicado cerca del vértice izquierdo del área. El delantero georgiano encaró hacia el centro, encontró el espacio y sacó un fuerte derechazo dirigido al primer palo.
El remate sorprendió a Bizot y terminó dentro del arco para establecer el 1-0 a favor del conjunto parisino en Salzburgo.

La ausencia de Dibu Martínez había sido anticipada por Unai Emery. El entrenador del Aston Villa había explicado que el arquero argentino, junto con Ollie Watkins y Ezri Konsa, había quedado afuera porque los tres habían terminado su temporada el 19 de julio y necesitaban un período de descanso.
Sin Watkins en el ataque, Aston Villa tuvo como principal referencia ofensiva al joven Brian Madjo, delantero luxemburgués que había llegado al club a comienzos de año procedente del Metz de Francia.
El atacante, de apenas 17 años y 1,93 metros de altura, comenzó a convertirse en una de las principales amenazas del conjunto inglés. Durante la primera etapa tuvo varias oportunidades para marcar.
Madjo estuvo cerca con un cabezazo que se fue desviado y luego sacó un remate desde el sector izquierdo del área que pasó muy cerca del palo izquierdo defendido por Matvéi Safónov. También desperdició otra posibilidad con un cabezazo dentro del área chica y posteriormente estrelló un disparo contra uno de los postes.
Finalmente, después de varios intentos, el delantero consiguió su premio en la última acción del primer tiempo. Madjo logró imponerse a la marca de William Pacho dentro del área menor y convirtió el 1-1.

El empate permitió que Aston Villa terminara la primera mitad con mejores sensaciones. El equipo inglés había conseguido recuperarse luego de comenzar el encuentro en desventaja y mostró una mejoría en su funcionamiento colectivo.
Del otro lado, el PSG había tenido dificultades para generar peligro con continuidad y sintió la ausencia de Ousmane Dembélé en la definición. El delantero francés había comenzado el encuentro entre los suplentes.
Por ese motivo, Luis Enrique decidió enviarlo al campo de juego para el segundo tiempo en reemplazo de Maghnes Akliouche. Esa fue la única modificación realizada por el entrenador del PSG para afrontar la etapa final.
A pesar de la entrada de Dembélé, Aston Villa continuó manejando buena parte del partido y tuvo una oportunidad para volver a ponerse en ventaja.
John McGinn recibió una situación favorable frente al arco y sacó un disparo desde la zona frontal del área. Sin embargo, Safónov respondió con una importante atajada y evitó el segundo tanto del conjunto inglés.
La intervención del arquero del PSG terminó adquiriendo todavía más importancia apenas unos minutos después.
A los 61 minutos, Dembélé apareció como protagonista y asistió a Désiré Doué. El joven atacante francés quedó frente a Bizot y resolvió el mano a mano con precisión para marcar el 2-1.
En primera instancia, el gol había sido invalidado por una supuesta posición adelantada de Doué. Sin embargo, la revisión del VAR determinó que el futbolista se encontraba habilitado, ya que estaba en la misma línea que el último defensor, Matty Cash.

De esta manera, el PSG recuperó la ventaja en el marcador y volvió a quedar a un paso de levantar otro título internacional.
Con la obligación de volver a igualar el encuentro, Unai Emery realizó tres modificaciones para intentar cambiar el desarrollo del partido. Entre las salidas estuvo la de Madjo, quien había perdido protagonismo durante el segundo tiempo después de haber conseguido el empate.
Uno de los ingresados fue Alysson. El extremo brasileño rápidamente consiguió generar peligro por el sector derecho y llegó hasta el fondo de la cancha para enviar un centro.
La defensa del PSG despejó con urgencia, pero el rebote quedó en poder de Joao Gomes, quien recibió de frente al arco y tuvo una buena oportunidad para igualar.
Sin embargo, Warren Zaïre-Emery apareció en el momento justo y consiguió bloquear el disparo para impedir el empate del Aston Villa.
El PSG logró sostener la ventaja durante los minutos finales y terminó celebrando una nueva conquista internacional.
Con este triunfo, el París Saint-Germain consiguió la Supercopa de Europa por segunda vez consecutiva y confirmó su dominio en sus últimas participaciones en el certamen.
El equipo francés había conquistado la edición anterior en Udine, Italia, donde se había impuesto al Tottenham en una definición por penales luego de igualar 2-2 durante el tiempo reglamentario.
Además, el PSG se convirtió en el primer club que logró defender la corona de la Supercopa desde que el Real Madrid lo había conseguido en 2017 y 2018.
La historia del conjunto parisino en esta competencia también incluyó una derrota en 1996, cuando todavía se disputaba a doble partido. En aquella oportunidad, Juventus se impuso con un contundente marcador global de 9-1.
El título también significó un nuevo logro para Luis Enrique. El entrenador español conquistó la Supercopa de Europa por tercera vez en su carrera.
La primera había sido en 2015, cuando estaba al frente del Barcelona. En aquella oportunidad, el conjunto catalán derrotó al Sevilla por 5-4 después de una prórroga.
Su segunda consagración había llegado en la edición anterior, ya como entrenador del PSG.
Con tres títulos, Luis Enrique quedó tercero en soledad entre los entrenadores más ganadores de la Supercopa de Europa. Por delante se encuentran el italiano Carlo Ancelotti, con cinco conquistas, y el español Pep Guardiola, con cuatro.
Para Aston Villa, la derrota significó la imposibilidad de conquistar la Supercopa de Europa por segunda vez.
El conjunto inglés había ganado el trofeo en su primera participación, en 1982, cuando derrotó al Barcelona en Villa Park.
Unai Emery, entrenador del campeón de la Europa League, tampoco pudo sumar este título a su extenso palmarés. El español es el máximo ganador histórico de la Europa League, con cinco conquistas, pero la Supercopa continuó siendo un trofeo esquivo durante su carrera.
Emery había perdido anteriormente dos finales de este torneo como entrenador del Sevilla, en 2014 y 2015, y otra con el Villarreal, en 2021.
Con esta nueva conquista, el PSG quedó dentro del grupo de clubes que habían conseguido dos Supercopas de Europa.
El ranking histórico quedó encabezado por Real Madrid, con seis títulos. Barcelona y Milan aparecieron detrás, con cinco, mientras que Liverpool acumuló cuatro.
Atlético de Madrid sumó tres conquistas.
Con dos trofeos quedaron París Saint-Germain, Ajax, Anderlecht, Valencia, Juventus, Chelsea y Bayern Múnich.
En tanto, con una Supercopa de Europa figuraron Sevilla, Oporto, Manchester United, Dinamo Kiev, Nottingham Forest, Aston Villa, Aberdeen, Steaua Bucarest, Malinas, Parma, Lazio, Galatasaray, Zenit San Petersburgo y Manchester City.
La victoria frente al Aston Villa permitió así que el PSG agregara otra estrella internacional a su historia y ratificara su condición de campeón vigente tanto de la Champions League como de la Supercopa de Europa.
