La Justicia de Córdoba ordenó la prisión preventiva de Carlos Javier Ríos, el ingeniero agrónomo acusado por el choque frontal que provocó la muerte de cuatro personas en el denominado Camino de los Lecheros, cerca de Alta Gracia.
A partir de la resolución, el acusado continuó detenido en el Establecimiento Penitenciario de Bouwer, mientras la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple del 1° Turno avanzó con la investigación para reconstruir las circunstancias que rodearon el siniestro vial.
La medida se tomó en el marco de una causa en la que Ríos enfrentó una imputación por homicidio simple con dolo eventual reiterado, por cuatro hechos en concurso real. La decisión se produjo después de que la Justicia dejara sin efecto la prisión domiciliaria que cumplía el acusado, luego de que se determinara que su estado de salud ya permitía su traslado a una cárcel común.
La modificación del régimen de detención había sido solicitada por el fiscal Diego Fernández durante la semana anterior. La decisión se produjo poco después de que las pericias incorporadas al expediente determinaran que Ríos tenía 1,57 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del impacto.
En ese contexto, la Fiscalía sostuvo que el conductor habría aceptado la posibilidad de ocasionar un resultado fatal al manejar bajo determinadas condiciones y realizar maniobras que implicaban un riesgo para las demás personas que circulaban por la vía.
Cómo ocurrió el choque en el Camino de los Lecheros

El accidente ocurrió el 23 de agosto de 2026, alrededor de las 19:42, sobre la Ruta Provincial C-45, en el tramo conocido como Camino de los Lecheros.
El impacto se produjo a la altura del kilómetro 23, cuando una camioneta RAM 1500 chocó de frente contra un Volkswagen Gol que circulaba en sentido contrario.
Como consecuencia de la violencia del impacto, las cuatro personas que viajaban en el automóvil murieron. Las víctimas fueron identificadas como Pablo César, de 42 años; Jésica Garrido, de 34; Yanina Garrido, de 39; y Danilo Díaz, de 23.
De acuerdo con las actuaciones incorporadas al expediente, las víctimas sufrieron graves politraumatismos producto de la magnitud de la colisión.
La investigación judicial ubicó a Carlos Javier Ríos como conductor de la camioneta RAM 1500. Antes del siniestro, el acusado había participado de un festejo en el que habría consumido bebidas alcohólicas.
Además del resultado del test de alcoholemia, los investigadores incorporaron al expediente fotografías, informes periciales, documentación, registros de cámaras de seguridad y testimonios de personas que habrían observado la forma en que se desplazaba la camioneta antes del choque.
Según la hipótesis sostenida durante la investigación, Ríos habría realizado maniobras peligrosas y zigzagueantes mientras circulaba por la Ruta Provincial 5. Algunos conductores habrían intentado advertirle sobre esa conducta, pero el hombre continuó su recorrido hasta ingresar a la Ruta Provincial C-45.
La maniobra que terminó en el impacto frontal

A partir de las distintas averiguaciones realizadas, los investigadores buscaron establecer con precisión qué ocurrió desde los momentos previos al choque hasta las actuaciones posteriores al impacto.
Dentro de esa reconstrucción también se analizó el comportamiento del imputado después del siniestro vial.
La acusación sostuvo que, una vez que Ríos ingresó a la Ruta Provincial C-45, inició una maniobra de sobrepaso en un sector en el que esa acción no estaba habilitada para su sentido de circulación.
De acuerdo con esa hipótesis, la RAM 1500 avanzó por el carril contrario y no logró regresar a su mano antes de encontrarse de frente con el Volkswagen Gol.
El automóvil circulaba por su carril y en sentido contrario a la camioneta. La investigación indicó que se desplazaba a una velocidad moderada. Sin embargo, la colisión frontal provocó daños de extrema gravedad en ambos vehículos y causó la muerte de los cuatro ocupantes del Gol.
La imputación por homicidio con dolo eventual
A partir de las circunstancias investigadas, la Fiscalía consideró que la conducta atribuida a Ríos excedía una infracción de tránsito o una maniobra imprudente.
Por ese motivo, la acusación quedó encuadrada como homicidio simple con dolo eventual reiterado, una figura penal que contempla una escala de pena superior a la correspondiente a los homicidios culposos derivados de siniestros viales.
La Fiscalía consideró que las condiciones en las que se habría producido la conducción, el consumo de alcohol, las maniobras atribuidas al acusado y el riesgo generado para otros usuarios de la ruta constituían elementos relevantes para sostener esa imputación.

Al momento de resolver la prisión preventiva, además, se tuvieron en cuenta la gravedad de los hechos investigados, la escala penal correspondiente al delito atribuido y la existencia de riesgos procesales.
Con esos fundamentos, la Justicia dispuso que Ríos continuara detenido en la cárcel de Bouwer mientras avanzaba el expediente.
A partir de ahora, la investigación continuará con el análisis de las pericias, registros audiovisuales y testimonios incorporados a la causa, junto con las nuevas medidas que puedan surgir de la reconstrucción del accidente.
De esta manera, la situación procesal de Carlos Javier Ríos continuará bajo revisión judicial a medida que avance la producción de pruebas. La Fiscalía deberá profundizar la hipótesis acusatoria y determinar si reúne los elementos necesarios para solicitar que la causa avance hacia una instancia de juicio.
