La Justicia de Córdoba ordenó este viernes la detención de Ariel Alejandro Rodríguez, quien había trabajado como asesor del ex legislador cordobés Ernesto Ramón “Cañito” Flores y había sido condenado en primera instancia por los delitos de usurpación y peculado. Con esta medida, se convirtió en el segundo ex empleado vinculado al exlegislador que quedó detenido.
La resolución fue adoptada por el Tribunal de la Cámara del Crimen de Deán Funes, que hizo lugar a un pedido para que la captura se concretara de manera inmediata. La solicitud había sido presentada por Javier Foresi, abogado de Lucas Arellano, quien había denunciado a Rodríguez por la presunta usurpación de un terreno de su propiedad.
Tras la orden judicial, las autoridades localizaron al acusado en Villa de María, localidad del departamento Río Seco, en el norte de la provincia de Córdoba. Desde ese lugar fue trasladado a la cárcel de Cruz del Eje, donde quedó alojado.
Rodríguez también se desempeñaba como trabajador de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) y había recibido una condena de tres años y tres meses de prisión efectiva. Sin embargo, la sentencia no se encontraba firme debido a que su defensa había presentado un recurso de casación. Esa situación le había permitido permanecer en libertad hasta la nueva resolución judicial.

El pedido de detención se fundamentó, en un supuesto riesgo de fuga. El planteo fue evaluado por la fiscal de Cámara Carolina Elías, quien respaldó la solicitud y la remitió al Tribunal de la Cámara del Crimen de Deán Funes para que adoptara una decisión.
Rodríguez había sido declarado culpable durante el juicio de primera instancia por usurpación y peculado. Según las pruebas incorporadas al expediente, el ex empleado de EPEC habría utilizado vehículos y herramientas pertenecientes a la empresa estatal para ocupar un terreno que era propiedad de Arellano en Villa de María de Río Seco.
Luego de conocerse aquella condena, tanto la Fiscalía como la querella habían solicitado que Rodríguez quedara detenido de manera inmediata. En aquella oportunidad, el Tribunal había resuelto que continuara en libertad mientras se analizaba el recurso de casación presentado por su defensa.
Para resolver el nuevo pedido de captura, la Justicia también había solicitado informes a la Legislatura de Córdoba acerca de la situación de Rodríguez. Pese a contar con antecedentes judiciales y con una condena que todavía no estaba firme, el acusado había trabajado como asesor legislativo durante la gestión de Ramón Flores.
La detención se produjo además en un contexto de repercusión judicial y política alrededor del exlegislador cordobés. Rodríguez se convirtió en el segundo ex asesor de Flores detenido, luego de la captura de José Aníbal Ricardo Villarreal, quien había quedado involucrado en una investigación por presuntos delitos contra menores de edad.
De esta manera, la Justicia cordobesa volvió a poner el foco sobre el entorno del exlegislador, mientras avanzaban por distintas vías las causas que involucraban a personas que habían trabajado junto a Flores. En el caso de Rodríguez, la nueva medida se había adoptado a partir de la condena por usurpación y peculado, la presentación de un recurso de casación y el planteo judicial que había advertido sobre un posible riesgo de fuga.
