Un importante operativo policial se desarrolló este miércoles en el barrio Ejército de los Andes, conocido popularmente como Fuerte Apache, con el objetivo de detener a los integrantes de una banda dedicada al narcotráfico que está siendo investigada por el asesinato del policía bonaerense Alan Molina.
De acuerdo con fuentes policiales, los investigadores intentaban localizar a Guillermo Agustín Geréz, alias “Gordo Tilín”, señalado como el presunto líder de la organización. Además, buscaban a Joel Sebastián Magallanes, conocido como “Mayonesa”, un adolescente de 17 años sindicado como uno de los integrantes de la banda y principal sospechoso de haber efectuado los disparos que terminaron con la vida del efectivo.
La causa es llevada adelante por la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. En el procedimiento participaron efectivos de las Fuerzas de Operaciones Especiales UTOI, GPM, GAD y HALCÓN, que realizaron allanamientos y un operativo de saturación en distintos sectores del asentamiento ubicado en Ciudadela, partido de Tres de Febrero.
En el marco de la investigación, voceros del caso aseguraron que el objetivo del procedimiento no era únicamente capturar al presunto autor material del crimen, sino desarticular por completo la organización delictiva. “Vamos por toda la banda, no solo por el menor”, señalaron las fuentes.
Según la pesquisa, la estructura criminal se dedicaría a la comercialización de drogas dentro del barrio y tendría participación directa en el homicidio del oficial Alan Molina.
El efectivo había sido asesinado dos semanas atrás en el sector conocido como Nudo 1, sobre la avenida Militar al 2900, durante un enfrentamiento armado ocurrido el sábado 18 de julio.
Molina, de 26 años y padre de un bebé de apenas dos meses, integraba la Fuerza Barrial de Aproximación (FBA). Ese día había concurrido al lugar junto a otros policías para realizar un procedimiento de identificación.
Durante el operativo, dos sospechosos escaparon hacia el interior del Nudo 1. El joven agente avanzó algunos metros por delante de sus compañeros y, al ingresar al sector, fue atacado a balazos.
Tras resultar herido, Alan Molina fue trasladado de urgencia al Hospital Carrillo de Ciudadela. Los médicos constataron que presentaba una lesión de bala en la axila derecha y otra en la cintura del lado izquierdo, ambas sin orificio de salida. Pese a los esfuerzos del personal de salud, poco después se confirmó su fallecimiento.
