Hay algo en el aire de Interlagos que siempre pone a prueba a los mortales de la Fórmula 1. Este viernes, el autódromo José Carlos Pace no fue la excepción. Un cielo plomizo, una niebla ascendente que se aferraba a las curvas y una temperatura de pista que se negó a superar los 20 °C recibieron a la máxima categoría. En este escenario de baja adherencia, Franco Colapinto hizo su trabajo: mantener la calma, ejecutar el plan y quedarse a las puertas del Top 10.
Al volante de su Alpine A526, el piloto de Pilar completó la segunda tanda de entrenamientos libres (FP2) en la undécima posición, registrando un crono de 1m11s996 en la mejor de sus 28 vueltas. Un número que, si bien no enciende las alarmas de la euforia, deja una sensación de trabajo cumplido en una jornada donde el asfalto traicionó a más de uno.

El plan de trabajo: mirar a la carrera, no a la foto
Lejos de buscar la gloria en una sola vuelta rápida, el equipo y el ingeniero de pista de Colapinto, Stuart Barlow, trazaron una hoja de ruta pragmática. La sesión comenzó con el uso del compuesto duro, con la mirada puesta en la durabilidad y el ritmo de carrera para el domingo.
Posteriormente, la escudería evaluó la estabilidad del monoplaza bajo configuraciones de alta carga de combustible. Allí, el argentino demostró su consistencia, manteniendo un ritmo constante en el rango de los 76 segundos por vuelta. La actividad de Colapinto cerró con una práctica de parada en boxes para montar un nuevo juego de gomas rojas (blandas), justo cuando la niebla y el frío impedían que cualquiera en el paddock pudiera mejorar sus registros generales sobre la bocina de los 60 minutos.

La primera tanda: un Top 10 que sabía a poco
Si la tarde fue de trabajo sucio, la mañana dejó un sabor agridulce. En la FP1, donde Colapinto sí pudo exprimir el auto, el argentino fue noveno con un tiempo de 1m12.654.
Fue una vuelta sólida para comenzar metido en el top 10 en uno de los circuitos más emblemáticos del calendario. Sin embargo, la sensación en el box de Alpine fue que el ritmo daba para más. La prueba de ello fue que terminó por debajo de su propio compañero de equipo en la sesión: el italiano Gabriele Minì, quien reemplazó a Pierre Gasly en esta primera tanda y se llevó el séptimo lugar. Por su parte, cuando el francés retomó el volante en la FP2, no pudo superar al argentino y finalizó decimocuarto (1m12s109), a 113 milésimas de Colapinto.





Los gigantes y el nuevo rey de la F1
Mientras Colapinto y Alpine trabajaban en su ritmo, la punta del pelotón escribía su propia narrativa. El líder de la jornada fue el británico Lando Norris (McLaren), quien marcó un 1m11.717 en la FP1.
Pero la gran noticia de la mañana no fue solo el tiempo del de McLaren, sino su escolta: el italiano Andrea Kimi Antonelli, quien a sus 20 años y tras consagrarse como el campeón más joven en la historia de la categoría, sigue demostrando por qué es el futuro de la F1 al quedar a solo 82 milésimas de Norris. El top 5 de la primera práctica lo completaron el siempre peligroso Max Verstappen (Red Bull), y la dupla que cambió la historia este año: Lewis Hamilton (Ferrari) y George Russell (Mercedes).

El desafío del sábado
La actividad en el Gran Premio de San Pablo, correspondiente a la vigésima fecha del campeonato, continuará este sábado con un pronóstico que mantiene a todos en vilo. La FP3 está programada para las 11:30 y la clasificación para las 15:00.
Si la niebla y el frío de este viernes fueron un anticipo, el sábado podría traer la lluvia que tanto caracteriza a Interlagos. Para Colapinto, el objetivo es claro: aprovechar la inestabilidad, confiar en el ritmo de carrera que mostró hoy con los neumáticos duros, y meter el Alpine en la Q3. La hinchada argentina, que ya copó las tribunas, espera su momento.

La autocrítica de Colapinto tras las prácticas en Interlagos
Pese a haber terminado cerca del top 10 en ambas sesiones, Colapinto reconoció que todavía hay varios aspectos por mejorar en el A526 y explicó que los cambios realizados en la configuración del auto no dieron los resultados esperados.
“Vinimos con un setup un poco distinto al FP1 conmigo para probar si iba un poco mejor el auto, un poco más duro y si había mejorado un par de aspectos del año pasado, pero era de vuelta muy inconsistente, se movía mucho en los baches, así que en la FP2 volvimos un poco para atrás”, explicó el piloto argentino.
Además, dejó en claro que, si bien encontró algunas mejoras en la segunda tanda, todavía no está conforme con el comportamiento del monoplaza. “Estuvo un poco mejor el auto, pero todavía falta mucho, bloqueando en todos lados, falta tracción, falta un poco de consistencia del auto, así que trabajaremos para mejorar para mañana”, concluyó Franco, con la mirada puesta en la clasificación del sábado.
