La investigación por el asesinato del policía bonaerense Alan Molina avanzó con la identificación e imputación de un adolescente de 17 años, señalado como el presunto autor material del homicidio ocurrido en el complejo Ejército de los Andes, conocido como Fuerte Apache. El joven permanece prófugo y es intensamente buscado por las autoridades.
De acuerdo con fuentes policiales, el sospechoso fue identificado como Joel Sebastián Magallanes, alias “Mayonesa”, mientras que otras 16 personas fueron aprehendidas durante un megaoperativo desarrollado en el asentamiento de Ciudadela, en el oeste del conurbano bonaerense.
Para intentar capturar al integrante de la organización narcocriminal investigada por el crimen de Molina, efectivos de la Policía Bonaerense realizaron 24 allanamientos. En los procedimientos participaron también integrantes de las Fuerzas de Operaciones Especiales UTOI, GPM, GAD y Halcón, que brindaron apoyo en los distintos operativos.
Como resultado de los allanamientos, los agentes concretaron las detenciones de los sospechosos, aunque Magallanes logró mantenerse prófugo. Además, se secuestraron 15 teléfonos celulares, cocaína, marihuana, ocho balanzas de precisión, elementos utilizados para el fraccionamiento de droga y $1.235.000 en efectivo.
Durante los procedimientos también fueron incautadas varias armas de fuego: una pistola Browning calibre 9 milímetros sin numeración visible, con cargador y municiones; un revólver Bersa Thunder 9 con la inscripción “Policía Provincia de Buenos Aires”, cargador y 17 municiones, que registraba un pedido de secuestro activo solicitado por la UFI N°10 de San Martín desde el 16 de marzo; y una tercera pistola Bersa Thunder sin numeración, también con cargador y municiones.
En paralelo, las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de saturación en la zona que permitió identificar a 430 personas y controlar 470 vehículos. Como parte de esas tareas preventivas, fueron secuestradas 15 motocicletas y cuatro automóviles por presentar irregularidades en la documentación.
Alan Molina, de 30 años, integraba la Fuerza Barrial de Aproximación y era padre de un bebé de apenas dos meses. El pasado 18 de julio, el efectivo concurrió junto a otros policías a Fuerte Apache para realizar un procedimiento de identificación sobre dos hombres que escaparon hacia el interior del Nudo 1.
Según la reconstrucción de los investigadores, Molina avanzó algunos metros por delante de sus compañeros y, al ingresar al sector, fue atacado a balazos. Gravemente herido, fue trasladado al Hospital Carrillo de Ciudadela, donde los médicos constataron impactos de bala en la axila derecha y en la cintura del lado izquierdo, sin orificio de salida. Pese a los esfuerzos del personal de salud, horas más tarde se confirmó su fallecimiento.
