El último integrante de la banda de menores conocida como “Los Atrevidos” fue detenido en el partido bonaerense de Avellaneda. Se trata de un adolescente de 17 años que registraba 12 antecedentes penales por delitos como robos agravados con arma de fuego y robos cometidos en poblado y en banda. Con su captura, quedó desarticulado el grupo acusado de sustraer vehículos en el barrio porteño de Barracas.
El procedimiento fue realizado por efectivos de la Policía de la Ciudad, quienes lograron localizar al sospechoso cuando salía de su domicilio, ubicado sobre la calle Montaño al 500, en Avellaneda. La detención fue el resultado de una serie de tareas investigativas desarrolladas por la División Investigaciones Comunales 4.
El joven era el único miembro de la organización que permanecía prófugo, luego de que otros cuatro menores fueran arrestados durante ocho allanamientos llevados a cabo en distintos puntos de Avellaneda. Por disposición del Juzgado Nacional de Menores N° 5, a cargo de Gonzalo Oliver de Tezanos, con intervención de la Secretaría N° 13 de Amalia Fontinovo, el detenido fue trasladado al Instituto Inchausti.
La investigación se inició a raíz de un violento asalto ocurrido el 30 de abril de este año, cuando cinco delincuentes armados interceptaron a una mujer que acababa de salir de una carnicería ubicada sobre la avenida Arzobispo Espinosa al 1500, en el barrio de Barracas, y le robaron su camioneta Jeep Renegade.
Tras la denuncia de la víctima, los investigadores analizaron imágenes de cámaras de seguridad públicas y privadas, lo que permitió reconstruir el recorrido de los delincuentes e identificar a los presuntos responsables. En ese proceso también detectaron un perfil de Instagram en el que los propios integrantes de la banda publicaron un video circulando en el vehículo robado, acompañado por mensajes como “Arriba Los Atrevidos”, “jueves de Jeep” y distintos emojis.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó ocho allanamientos en Avellaneda. Los operativos fueron ejecutados por personal de la División Investigaciones Comunales 4, la División Operaciones Especiales Metropolitanas (DOEM), la Policía de la Provincia de Buenos Aires y otras dependencias judiciales.
De acuerdo con la pesquisa, la organización delictiva cruzaba desde Avellaneda hacia la Ciudad de Buenos Aires para cometer robos de vehículos, principalmente en los barrios del sur porteño y también en algunas localidades bonaerenses. Una vez concretados los hechos, los automóviles eran trasladados hasta Dock Sud, donde eran desmantelados para comercializar sus piezas de manera ilegal.
