La investigación por la desaparición de Andrés Lisandro Saavedra, un joven de 24 años que era buscado desde enero en Rosario, tuvo un giro clave luego de que la Justicia confirmara que fue asesinado. Por el crimen fueron detenidos dos expolicías, padre e hijo, quienes quedaron vinculados a la causa.
La fiscal Agustina Eiris, integrante de la Unidad de Violencia Altamente Lesivas, ordenó una serie de allanamientos que se realizaron en dos domicilios ubicados en Rivarola al 7400 y Garay al 5100, en la ciudad santafesina. Durante los procedimientos, los investigadores arrestaron al exoficial Cristian B., quien había sido exonerado de la fuerza, y a su padre Pedro B., un policía retirado.
Según informaron fuentes judiciales, ambos serán imputados por el delito de homicidio. En paralelo, se realizaron distintos rastrillajes con el objetivo de encontrar el cuerpo de Saavedra, aunque hasta el momento los operativos no tuvieron resultados positivos.
El joven había sido visto por última vez a comienzos de 2026 en el barrio Godoy y, desde ese momento, no se habían tenido noticias sobre su paradero. La causa avanzó durante los últimos días hasta establecer que su desaparición estuvo relacionada con un hecho criminal.
Uno de los hermanos de la víctima, Javier Saavedra, había difundido un video a través de su cuenta de Facebook en el que brindó detalles sobre lo que habría ocurrido con Andrés. Según su relato, el joven y otro muchacho identificado como Gianfranco habrían ingresado al domicilio de uno de los policías con fines de robo.
“Robaron dos o tres boludeces y las descartaron”, expresó Javier, quien sostuvo que los habitantes de la vivienda descubrieron quiénes habían participado del hecho y lograron identificarlos.
El hermano de Andrés aseguró que el otro joven involucrado en el supuesto robo era vecino de los agentes y que habría sido quien entregó a la víctima. Además, afirmó que Saavedra fue llevado bajo engaño con la excusa de realizar una changa de albañilería.
En ese sentido, Javier sostuvo que su hermano “fue asesinado” y que su cuerpo podría encontrarse enterrado en alguno de tres lugares posibles: la localidad de Pérez, una zona cercana a Totoras o una vivienda ubicada sobre calle Rivarola.
La investigación continúa en manos de la Justicia rosarina, mientras se aguarda el avance de las pericias y nuevos operativos para localizar los restos del joven.
