Franco Colapinto completó este martes una intensa jornada de ensayos privados con Alpine en el circuito de Monza, en una prueba organizada por la escudería francesa para continuar con el desarrollo del monoplaza y seguir evaluando el rendimiento de sus pilotos.
El argentino giró durante gran parte del día con un auto de especificación anterior, tal como lo permite el reglamento para este tipo de entrenamientos (TPC, Testing of Previous Cars). El objetivo fue trabajar en diferentes configuraciones aerodinámicas, puesta a punto y recopilación de datos para el equipo de ingeniería.
Según trascendió desde el circuito italiano, Colapinto cumplió con el programa previsto sin inconvenientes mecánicos y dejó una muy buena impresión por su ritmo constante, la precisión en sus vueltas y la calidad de la información técnica que aportó a los ingenieros de Alpine.



Durante la jornada también participaron otros pilotos vinculados al equipo, en un ensayo pensado para seguir desarrollando el trabajo de cara a la segunda parte de la temporada.
El piloto argentino continúa consolidándose dentro de la estructura de Alpine. Más allá de los resultados en pista, cada kilómetro recorrido representa una oportunidad para seguir acumulando experiencia con el equipo y fortalecer su posición dentro del proyecto deportivo.



En Alpine valoran especialmente su capacidad para adaptarse rápidamente a distintas condiciones de pista y su claridad en las devoluciones técnicas, aspectos fundamentales en este tipo de jornadas de pruebas.
La actividad en Monza forma parte del plan de desarrollo del equipo francés y permitirá comparar datos con futuras sesiones antes de las próximas competencias del calendario de Fórmula 1.


Para Colapinto, cada test representa un nuevo paso en su crecimiento deportivo y una nueva oportunidad para demostrar que está preparado para asumir mayores desafíos dentro de la máxima categoría del automovilismo mundial.
