Boca terminó redondeando una actuación que por el resultado pudo considerarse casi una goleada. El conjunto xeneize marcó tres goles, una cifra que no se consigue todos los días, y además aprovechó el empate de Independiente Rivadavia para acercarse todavía más a la cima de la tabla general.
Con ese resultado, Boca quedó a solamente dos puntos del primer lugar y prolonga una marcha que le permite mantenerse firme en todos los frentes. El equipo volvió a ganar y, sobre todo, sostuvo una regularidad que le permitió no aflojar en ninguno de los objetivos que tiene por delante.

El rival de turno, Unión, mostró muchas dificultades y terminó siendo un equipo muy endeble ante el dominio de Boca. El conjunto dirigido por Vasco Rodolfo Arruabarrena controló buena parte del encuentro y consiguió imponer condiciones, aunque también atravesó algunos pasajes en los que la tenencia de la pelota perdió profundidad y terminó convirtiéndose en una circulación sin demasiado sentido.
Sin embargo, Boca volvió a encontrar una respuesta desde el banco de suplentes. Como había sucedido en la última presentación en Rosario frente a Racing, el ingreso de un juvenil terminó siendo determinante para cambiar el desarrollo del encuentro y marcar la diferencia.
En esta oportunidad, el protagonista fue el chico Flores, quien continuó sorprendiendo después de su reciente debut con la Selección argentina. El juvenil volvió a demostrar su capacidad y tuvo diez minutos espectaculares, con dos golazos que terminaron de cerrar el partido para Boca.


El resultado le permitió al Xeneize afrontar la próxima semana con la tranquilidad de seguir instalado en la cima de los distintos frentes que disputaba. Boca continuó consiguiendo resultados importantes y sumó otra actuación que reforzó el camino que venía transitando.
Entre los puntos altos de la jornada apareció Delgado, quien tuvo un partido destacado y fue una de las figuras del equipo. Su actuación resultó especialmente valorada dentro de un funcionamiento que encontró respuestas en diferentes sectores de la cancha.

También tuvo una buena presentación Lozano, especialmente ubicado sobre el costado derecho. El futbolista aportó desde esa zona y formó parte de los nombres que lograron sostener el dominio de Boca durante buena parte del encuentro.
En algunos momentos del partido, Blanco y Villa se encimaron demasiado y no consiguieron generar la diferencia que Boca necesitaba para aprovechar todavía más su superioridad. Esa situación hizo que el equipo no pudiera traducir en el marcador todo el dominio que consiguió durante distintos pasajes.
Esta vez tampoco apareció en su mejor versión Valencia, quien ingresó desde el banco de suplentes. El delantero no consiguió marcar la diferencia esperada en esta oportunidad, aunque Boca siguió encontrando alternativas para resolver el partido.

En ese contexto, también quedó pendiente la situación de Merentiel, quien continua atravesando una racha de mala suerte. El jugador siguió sin encontrar ese golpe de fortuna que necesitaba para convertir y recuperar protagonismo en el ataque xeneize.
Más allá de esos aspectos, lo más importante para Boca fue que consiguió otra victoria y confirmó una nueva manera de ganar. El equipo conducido por el Vasco volvió a mostrar una identidad definida, una característica que le permitió sostener su crecimiento y mantenerse en la pelea por los primeros lugares de la tabla general.

El Xeneize quedó así a dos puntos de la cima después del empate de Independiente Rivadavia y afronta una semana en la que buscó seguir instalado en lo más alto. La aparición de Flores, las actuaciones de Delgado y Lozano y la capacidad para resolver desde el banco volvieron a ser elementos centrales de una victoria que mantuvo a Boca en carrera por todos sus objetivos.
