Franco Colapinto comenzó en Malasia un fin de semana de Fórmula 1 marcado desde el inicio por las penalizaciones y por una estrategia de Alpine orientada principalmente a la carrera del domingo.
El Gran Premio de Bahréin presentó este fin de semana una situación inédita, ya que la competencia se disputó en el circuito de Sepang, Malasia, como consecuencia de la situación geopolítica que impidió desarrollar la carrera en Sakhir. De esta manera, la Fórmula 1 regresó al trazado malayo por primera vez desde 2017, aunque oficialmente el evento conservó la denominación de Gran Premio de Bahréin.
En un escenario caracterizado por las altas temperaturas, la humedad y las exigencias del circuito, Colapinto inició una actividad que ya se presentaba compleja antes de salir a pista.
El argentino llegó a Sepang con una sanción de cinco posiciones pendiente por el incidente que había protagonizado el último fin de semana en Bakú. Sin embargo, a esa penalización se sumó otra de mayor magnitud debido a una decisión tomada por Alpine.

La escudería colocó un nuevo motor de combustión interna en el A526 de Colapinto y superó el límite permitido por el reglamento. Como consecuencia, el piloto recibió otros diez puestos de penalización.
Así, el argentino acumuló quince posiciones de sanción para la competencia del domingo y quedó obligado a largar desde el fondo de la grilla.
Alpine eligió Sepang para cumplir con la penalización
La decisión de Alpine de cambiar el componente de la unidad de potencia en este momento del campeonato respondió a una planificación estratégica y no a una determinación improvisada.
Steve Nielsen, director deportivo de la escudería, ha explicado que el equipo sabía que en algún momento debía afrontar la penalización derivada del reemplazo de componentes de la unidad de potencia.


El trazado elegido ofrecía condiciones favorables para cumplir con esa sanción. Sepang cuenta con largas rectas, una pista amplia y distintos sectores en los que los pilotos pueden intentar maniobras de sobrepaso.
La situación es diferente respecto de la próxima carrera, Singapur, donde las características del circuito dificultan mucho más la posibilidad de recuperar posiciones durante la competencia.
Por ese motivo, Alpine consideró conveniente asumir la penalización en Malasia y disponer de una unidad de potencia nueva para las carreras siguientes.
Colapinto trabajó con la mirada puesta en el domingo
Con la posición de partida prácticamente condicionada por las sanciones, Alpine encaró las dos sesiones de entrenamientos del viernes con objetivos diferentes para cada uno de sus pilotos.
Mientras Pierre Gasly realizó un programa más enfocado en la preparación de la clasificación, Colapinto concentró buena parte de su trabajo en las condiciones que podría encontrar durante la carrera.
El argentino giró con una elevada carga de combustible y buscó reunir información sobre el comportamiento del A526 y el desgaste de los neumáticos. También utilizó diferentes compuestos y completó una cantidad importante de vueltas.
Todo ese trabajo le permitió al equipo recopilar datos que podían resultar determinantes para definir la estrategia del domingo.
Por esa razón, las posiciones finales de los entrenamientos no reflejan necesariamente el rendimiento de ambos pilotos en igualdad de condiciones, ya que los programas de trabajo habían sido diferentes.
Durante la primera práctica, Colapinto terminó en el puesto 19, mientras que Gasly logró ubicarse séptimo. En la segunda sesión, el francés volvió a quedar entre los diez primeros y finalizó décimo, mientras que el argentino cerró el clasificador en la posición 22.
Red Bull comenzó arriba y Ferrari terminó el viernes al frente
La primera práctica mostró nuevamente la fortaleza de Max Verstappen. El piloto de Red Bull consiguió el mejor tiempo de la sesión y quedó por delante de George Russell.
Isack Hadjar volvió a protagonizar una actuación destacada y terminó tercero, confirmando el buen momento que atravesaba. Charles Leclerc ubicó a Ferrari en el cuarto lugar, mientras que Kimi Antonelli fue quinto y Lewis Hamilton sexto.
Gasly completó una positiva primera tanda para Alpine al quedar séptimo.
Sin embargo, el panorama cambió durante la segunda sesión de entrenamientos.



Ferrari consiguió dar un paso adelante y Leclerc terminó el día como el piloto más rápido. Hadjar volvió a sorprender y quedó muy cerca del tiempo del monegasco, mientras que Lando Norris finalizó tercero.
Verstappen, que había dominado la primera práctica, terminó cuarto en la segunda tanda. Hamilton quedó quinto y Oscar Piastri ocupó la sexta posición.
Un viernes pensado para la recuperación de Colapinto
Más allá de los resultados registrados en la tabla de tiempos, el trabajo realizado por Colapinto tuvo como principal objetivo preparar una carrera que ya aparecía condicionada por sus quince puestos de penalización.
Alpine priorizó la recopilación de información para que el argentino pudiera afrontar desde el fondo una competencia en la que necesitaría recuperar posiciones en pista.
En ese escenario, las características de Sepang podían convertirse en un aliado. Las largas rectas y las zonas de frenada del circuito ofrecían diferentes oportunidades para intentar adelantamientos y avanzar dentro del pelotón.
La administración de los neumáticos, sin embargo, aparecía como uno de los principales desafíos.
Las elevadas temperaturas, la humedad y la abrasividad del asfalto generaron una degradación importante durante las sesiones del viernes. Por eso, la elección de los compuestos y el manejo del desgaste quedaron entre los aspectos centrales para definir la estrategia de carrera.
El clima también se mantuvo como una variable importante para el resto del fin de semana. La posibilidad de lluvia continua latente y podía modificar considerablemente las condiciones tanto de la clasificación como de la carrera.
Para Colapinto, el viernes no estuvo enfocado en conseguir una posición destacada en la tabla de tiempos. El trabajo estuvo orientado a reunir datos, evaluar el comportamiento del auto y preparar la estrategia para el domingo.
El desafío para el piloto argentino quedó planteado: partir desde el fondo debido a las penalizaciones y avanzar la mayor cantidad de posiciones posible con una unidad de potencia nueva.
La actividad continuaría el sábado con el tercer entrenamiento libre y posteriormente con la clasificación, instancia en la que quedará definida la grilla del Gran Premio de Bahréin, una competencia que, de manera excepcional, se desarrollaba en el circuito de Sepang, Malasia.
