Ya pasaron varios días del Gran Premio de los Países Bajos y todavía quedan flotando un montón de dudas sobre las penalizaciones que sufrió Franco Colapinto. Después de revisar las imágenes cientos de veces, la conclusión a la que uno llega es que la FIA le cayó con todo el peso de la ley encima al piloto argentino.
Un arranque de caos bajo la lluvia
Sacando el nacionalismo que uno lleva adentro, hay una lectura que se impone: por momentos pareció que los comisarios de pista actuaban como el VAR de la AFA, con esa sensación de que alguien manejaba las líneas con la regla en la mano y, bromeando, uno hasta se imagina a Beligoy trazándolas. En el momento del despiste de Max Verstappen, en la primera vuelta, justo en la curva previa a la recta principal, los pilotos llegaban muy pegados y peleando posiciones. Ahí se nota que las luces amarillas —tanto en pista como en el volante de los competidores— se encendieron con milésimas de atraso.
Colapinto, entre bloquear y devolver la posición
Franco tenía dos caminos: hacer lo que hizo y, cuando llegara el momento justo, devolver la posición, o directamente bloquear y provocar un accidente todavía peor. Mientras tanto, unos metros atrás, entre Colapinto y Tsunoda, Bortoleto protagonizaba otro trompo de 360°, sumando más caos a una vuelta que ya era un quilombo.
La bandera roja que le arruinó el plan
La bandera roja apareció rápido y no le dio tiempo a Colapinto de devolver la posición. Algo parecido le pasó a Linbland, que también terminó sancionado y afuera, igual que Franco.
¿Por qué a Ocon no le pasó lo mismo?
Ahí es donde entra la parte que más bronca da. Al francés Esteban Ocon no se le tomó la misma medida cuando superó a un rival en la recta —a Alexander Albon, de Williams— con las luces amarillas ya encendidas. Para el comisariato, esa maniobra quedó “fuera del área del incidente”. Después, Franco fue sancionado otra vez cuando los Williams de Sainz y Albon se tocan en la curva 1 y se van afuera.

Spa, la otra cara: lo que le sacaron después de dárselo
Como si fuera poco, Colapinto también se quedó sin el reconocimiento que se había ganado del público en la carrera anterior, en Spa, por una maniobra de “2×1”, a raíz de otra jugada de Verstappen al superar al monegasco Charles Leclerc. Es solamente una anécdota, pero pinta el clima con el que se llegó a Zandvoort.
Lo que sí duele: la licencia
Lo que de verdad complica las cosas es otra cuestión: la sanción de Zandvoort le sacó 3 puntos en la licencia, así que Franco ya acumula 4. Y hay que tener presente que en el año solo se pueden acumular 12 puntos antes de perderse una carrera por sanción.


¿Confabulación o interpretación demasiado laxa?
La conclusión que a uno le queda dando vueltas es esa: o hubo una confabulación contra el piloto de Alpine, o fue una interpretación demasiado laxa del comisariato. Nunca lo vamos a saber con certeza. Lo que sí queda claro es que, carrera tras carrera, a Colapinto el margen se le achica cada vez más.
