El Tribunal Penal Colegiado N.º 2 de Mendoza condenó a un hombre identificado como D.R.J. por poseer y distribuir material de abuso y/o explotación sexual infantil. La investigación permitió reunir 267 videos que fueron incorporados como elementos probatorios en la causa.
La sentencia fue dictada este lunes por la mañana por el juez Juan Manuel Pina González, quien, en el marco de un juicio abreviado, impuso al acusado una pena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo.
D.R.J., oriundo de Carrodilla, Luján de Cuyo, fue considerado responsable de los delitos de distribución de material de abuso y/o explotación sexual agravado por tratarse de menores de 13 años. La imputación también contempló la tenencia de ese tipo de material con fines inequívocos de distribución, igualmente agravada por la edad de las víctimas.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, durante la pesquisa se recuperaron 267 videos con contenido probatorio para la causa.
La investigación estableció que entre el 11 de septiembre de 2019 y el 20 de noviembre de 2023, en diferentes horarios y mediante internet, el acusado utilizó un nombre de usuario asociado a una casilla de correo electrónico y a su línea telefónica en Facebook. En ese período realizó 15 cargas de archivos (upload) que contenían material de abuso y/o explotación sexual de menores de edad.
Además, dentro de la misma red social, D.R.J. habría utilizado el mismo nombre visible, junto con la misma dirección de correo electrónico y número telefónico, para realizar otra carga de archivos con material de abuso y/o explotación sexual correspondiente a menores de 13 años.
Qué encontraron en el dispositivo secuestrado
El análisis del dispositivo incautado permitió detectar 21 cuentas de usuario vinculadas a distintas plataformas y aplicaciones. Entre ellas aparecieron Telegram, Facebook, Instagram, WhatsApp y Chrome.
Según la investigación, las cuentas de WhatsApp y Chrome utilizaban la misma casilla de correo electrónico que había sido reportada previamente.
El peritaje de los archivos multimedia extraídos del dispositivo también permitió encontrar imágenes y videos con material de abuso y/o explotación sexual de menores de 13 años.
De los videos incorporados como evidencia, 131 estaban almacenados en la carpeta correspondiente a Telegram, mientras que otros 136 se encontraban dentro de la carpeta generada por WhatsApp. Un dato que fue considerado relevante durante el análisis fue que esos archivos habían sido recuperados de la carpeta denominada “sent” (enviado).
La pesquisa también permitió acceder al historial de búsquedas del dispositivo, donde se encontraron diferentes páginas relacionadas con material de abuso y explotación sexual de menores de edad.
Con todos estos elementos, el acusado llegó a la instancia de juicio y, mediante un procedimiento abreviado, recibió en las últimas horas una condena de cuatro años de prisión efectiva por los delitos investigados.
