Una situación insólita generó preocupación en Mar del Plata luego de que se detectara la promoción y venta de entradas para espectáculos en un inmueble que todavía no contaba con la habilitación municipal necesaria para funcionar como espacio de eventos.
El establecimiento, ubicado en San Juan 1641 y en la esquina con la Avenida Luro, se encontraba en plena construcción y era promocionado como Arena Mar del Plata, un nuevo espacio destinado a recitales y actividades musicales.
Ante la difusión de espectáculos y la comercialización de tickets, la Municipalidad de General Pueyrredon intervino formalmente y notificó al responsable del inmueble sobre la imposibilidad de desarrollar actividades en el lugar hasta obtener las autorizaciones correspondientes.
Las autoridades municipales también recomendaron a los vecinos y a quienes tengan previsto asistir a espectáculos verificar previamente que los espacios destinados a eventos masivos cuenten con las habilitaciones exigidas.
Una notificación municipal por la falta de habilitación
La intervención quedó plasmada en una Cédula de Notificación emitida por el Departamento de Seguridad Antisiniestral e Inspección General de la Municipalidad de General Pueyrredon.

El documento, fechado el 10 de agosto de 2026, fue dirigido a Federico Roca, señalado como responsable del establecimiento situado en San Juan 1641 y Avenida Luro.
La dependencia municipal dejó asentado que el inmueble no podía desarrollar ningún tipo de actividad mientras no contara previamente con la correspondiente habilitación municipal.
La advertencia se produjo luego de que comenzara a difundirse la apertura de un supuesto nuevo espacio cultural y musical, junto con la promoción de distintos espectáculos.
La notificación incluyó además una advertencia concreta frente a un eventual incumplimiento: el establecimiento podía quedar sujeto a una clausura efectiva.
El lugar funcionaba como un galpón en construcción
El inmueble se encontraba en el mismo sector donde funcionó una de las conocidas sucursales de las tiendas Los Gallegos. En ese punto de Mar del Plata se desarrollaba una obra para transformar el predio en un espacio destinado a recitales.
El proyecto se presentaba bajo el nombre de Arena Mar del Plata y ya contaba con difusión de eventos que se realizarían en el lugar.
Sin embargo, el establecimiento todavía presentaba características propias de una obra en construcción. El espacio se encontraba como un tinglado con escombros sin remover y sin las condiciones necesarias para recibir público.
La situación tomó especial relevancia debido a que, pese al estado del inmueble y a la falta de habilitación, comenzaron a ofrecerse entradas para espectáculos.
Entradas para Los Fabulosos Cadillacs

Entre los eventos promocionados figuraba un recital de Los Fabulosos Cadillacs, situación que generó inquietud entre los seguidores de la reconocida banda.
La comercialización de tickets para un espectáculo de esa magnitud quedó en el centro de la controversia debido a que el lugar todavía no cumplía con las condiciones edilicias, de seguridad e higiene requeridas para funcionar como recinto de espectáculos masivos.
La preocupación también alcanzó a otros eventos que se anunciaban para octubre. Una plataforma de venta ofrecía entradas para diferentes presentaciones previstas en el espacio, pese a que la Municipalidad había advertido que el inmueble no podía desarrollar actividades sin la habilitación correspondiente.
Recomendación para quienes compraban entradas
Frente a esta situación, desde las dependencias municipales remarcaron la importancia de que los asistentes verificaran las condiciones legales de los lugares antes de comprar entradas para espectáculos.
La recomendación apuntó especialmente a los eventos masivos, donde las habilitaciones municipales y las condiciones de seguridad resultaban fundamentales para garantizar que el público pudiera ingresar a un establecimiento autorizado.
De esta manera, el caso de Arena Mar del Plata quedó bajo la atención de las autoridades locales, que notificaron formalmente al responsable del inmueble y advirtieron sobre una eventual clausura si se desarrollaban actividades sin contar previamente con la habilitación exigida.
Mientras continuaban los trabajos en el predio de San Juan y Luro, la promoción de recitales y la venta de entradas generaron dudas entre quienes habían adquirido o evaluaban comprar accesos para los espectáculos anunciados.
