Boca Juniors dominó a Recoleta durante buena parte del encuentro y terminó imponiéndose por 3-1, en un resultado que le permitió quedar bien encaminado en la serie de la Copa Sudamericana 2026. Sin embargo, el conjunto paraguayo dio pelea durante los primeros minutos y se puso en ventaja con un gol en el que el arquero Montero tuvo una responsabilidad importante.
Después de ese comienzo adverso, Boca generó numerosas oportunidades para llegar al empate. Durante el primer tiempo, el equipo contó con 11 situaciones claras de gol, pero no consiguió concretarlas.

La expulsión de un jugador paraguayo sobre el cierre de la primera etapa cambió el desarrollo del partido. Recoleta quedó con 10 futbolistas y Boca pasó a tener una ventaja numérica que le permitió afrontar el segundo tiempo con mayores espacios y posibilidades.

En ese contexto, el ingreso de Villa resultó importante. El colombiano tuvo un destacado segundo tiempo y contó con varias oportunidades para demostrar nuevamente todo lo que podía aportar al equipo.
También sobresalieron los juveniles de Boca. Aranda tuvo un gran partido, mientras que Flores marcó un verdadero golazo para contribuir a la remontada del conjunto xeneize.
Con el correr de los minutos, Boca consiguió completar la remontada y quedarse con un triunfo por 3-1. De todos modos, el resultado dejó la sensación de que la diferencia podría haber sido todavía mayor.
El Xeneize tuvo oportunidades suficientes para ampliar la ventaja, especialmente porque Recoleta terminó jugando con nueve futbolistas. Boca contó entonces con la posibilidad de dar el golpe definitivo y cerrar la serie con una diferencia más amplia, pero finalmente no pudo conseguirlo.
Así, Boca se llevó un importante triunfo por 3-1 y quedó a la espera de lo que sucedería en el cierre de la serie. El resultado le permitió mantenerse en carrera y afrontar con confianza lo que venía.



Ahora, el equipo debía poner la mirada en su próximo compromiso frente a Platense, mientras esperaba definir qué terminaría ocurriendo en la serie ante Recoleta.
Boca consiguió cerrar una noche que había comenzado complicada y terminó quedándose con una victoria por 3-1 ante Recoleta. El equipo tuvo que sobreponerse a un arranque adverso, pero con el correr de los minutos logró imponer su juego y generar una gran cantidad de situaciones frente al arco rival.
La falta de eficacia había sido uno de los principales problemas durante la primera mitad, ya que el Xeneize contó con 11 oportunidades claras y no logró aprovecharlas. Sin embargo, la expulsión de un futbolista paraguayo sobre el final de esa etapa modificó por completo el escenario y le permitió afrontar el complemento con superioridad numérica.
En ese segundo tiempo, el ingreso de Villa tuvo un peso importante. El colombiano encontró espacios, participó del juego ofensivo y mostró una versión que le permitió convertirse en uno de los puntos destacados del equipo. A eso se sumaron las actuaciones de los juveniles, con Aranda como otro de los nombres importantes y Flores como protagonista de un verdadero golazo.
Aunque Boca consiguió una diferencia de dos goles, el resultado pudo haber sido todavía más amplio. Recoleta terminó con nueve jugadores y el conjunto argentino tuvo varias ocasiones para sentenciar definitivamente el partido, pero no consiguió aprovecharlas.
De todos modos, el 3-1 representó un triunfo importante para Boca, que quedó en carrera y con una ventaja favorable de cara a la continuidad de la serie. Después de la remontada, el equipo debía cambiar rápidamente el foco y prepararse para su próximo desafío ante Platense, mientras aguardaba la definición de una serie que había dejado buenas sensaciones, pero también algunas cuestiones por corregir.
¡Y dale, y dale, Boca, dale!
