Una nena de 9 años murió este sábado tras un grave accidente ocurrido sobre la Ruta Nacional 237, en la provincia de Neuquén. La camioneta en la que viajaba junto a su familia se despistó en medio de una intensa nevada, cayó por un barranco y la menor salió despedida del vehículo. El hecho volvió a poner en evidencia los riesgos que representan el hielo, la escasa visibilidad y las condiciones extremas de circulación en las rutas cordilleranas durante el invierno.
De acuerdo con la información brindada por la Policía, el siniestro se produjo a la altura del kilómetro 1.408, en la zona de Collón Curá. Una camioneta Toyota Hilux que se dirigía hacia la cordillera perdió el control al tomar una curva, se deslizó sobre la calzada cubierta de nieve y terminó precipitándose varios metros por un barranco con cuatro ocupantes en su interior.
La niña viajaba en el asiento trasero y, durante la caída del vehículo, salió despedida del habitáculo. Como consecuencia de las gravísimas lesiones sufridas, falleció prácticamente en el lugar, pese a la rápida intervención de los equipos de emergencia.
En tanto, los otros tres ocupantes de la camioneta —dos adultos y otro menor de edad— sufrieron heridas de distinta consideración y fueron derivados al hospital de Piedra del Águila, donde permanecieron bajo observación médica.
El tramo donde ocurrió el accidente se encontraba bajo advertencias de Vialidad Nacional debido a la presencia de nieve compactada y hielo sobre la calzada. Además, se había recomendado circular con cadenas y extremar las medidas de precaución.
Testigos y efectivos policiales señalaron que al momento del accidente la nevada era muy intensa y el viento cruzado reducía considerablemente la visibilidad, una combinación que suele convertir a la Ruta 237 en uno de los corredores más peligrosos de la Patagonia durante la temporada invernal.
La fiscalía de turno dispuso una serie de pericias sobre la camioneta y el estado de la calzada para determinar en qué condiciones circulaba el vehículo. Los investigadores buscarán establecer la velocidad al momento del despiste, verificar el estado de los neumáticos y confirmar si se utilizaban correctamente los sistemas de retención infantil. Además, se tomarán declaraciones a los sobrevivientes para reconstruir la mecánica del accidente.
Paralelamente, autoridades provinciales de Seguridad y Vialidad reiteraron la importancia de respetar las restricciones y recomendaciones para transitar durante tormentas de nieve. Recordaron además que, en la última semana, se registraron varios despistes y vuelcos en distintas rutas neuquinas como consecuencia de la nieve y el hielo, algunos de ellos con personas gravemente heridas.
La tragedia ocurrida en la Ruta Nacional 237 volvió a instalar el debate sobre la conducción en condiciones climáticas extremas y la necesidad de reforzar tanto la responsabilidad de los conductores como las medidas de prevención y control para reducir este tipo de siniestros.
