Veinte años. Exactamente dos décadas tuvieron que pasar para que Robbie Williams volviera a pisar suelo argentino, y la espera valió cada segundo. La noche del 1 de octubre, el Movistar Arena de Buenos Aires no solo se colmó hasta su máxima capacidad, sino que estalló en una ovación ensordecedora cuando el ícono británico apareció en escena. Con su inconfundible carisma y una puesta en escena arrolladora, el artista se dirigió al público con una confesión que erizó la piel de los presentes: “¡Lamento mucho haber demorado tanto tiempo! ¡20 malditos años!”.
Así comenzó el primero de los tres shows completamente agotados (1, 2 y 4 de octubre) que confirman la enorme vigencia del artista y su conexión única con el público argentino.
Un viaje musical: El setlist que atravesó generaciones
La noche fue un recorrido magistral por los distintos capítulos de su trayectoria, mezclando los grandes clásicos que definieron a una generación con los nuevos sonidos de su más reciente trabajo.
El setlist principal de la gira arrancó con la explosiva energía de “Let Me Entertain You”, seguida por “Rocket” y el ineludible “Rock DJ”, que encendieron la pista. La energía se mantuvo en su punto más alto con “Supreme”, “Strong” y “Pretty Face”, uno de los sencillos de su nuevo álbum. El show mostró su faceta más emotiva con el mashup “Love My Life / Love of My Life”, para luego dar paso a “Better Man”, “Candy”, “Something Beautiful”, “Millennium” y “Come Undone”.
Sin embargo, la magia no terminó ahí. En una segunda parte que dejó a la audiencia sin aliento, Robbie regaló temas que son verdaderos himnos para sus fans: “Kids”, “She’s the One”, “Feel” y, por supuesto, el cierre apoteósico con “Angels”, canción que unió a todas las edades en un cántico masivo que resonó en cada rincón del estadio.
El éxito de BRITPOP y un récord histórico
Esta gira es el vehículo perfecto para presentar BRITPOP, su 13º álbum de estudio, lanzado en enero de 2026 con un rotundo éxito de crítica y público. El disco, que incluye sencillos como “Spies”, “Human”, “Pretty Face” y “All My Life”, cuenta con colaboraciones de lujo como Chris Martin (Coldplay), Gaz Coombes (Supergrass), la leyenda Tony Iommi (Black Sabbath), el dúo mexicano Jesse & Joy y Gary Barlow.
Con este lanzamiento, Robbie no solo celebró su música, sino que hizo historia: BRITPOP se convirtió en su 16º álbum número 1 en el Reino Unido, rompiendo el récord de todos los tiempos para el artista con más discos en la cima de las listas británicas. A esto se suman sus 90 millones de ventas de álbumes en todo el mundo, seis de los 100 álbumes más vendidos en la historia británica y un impresionante récord de 18 premios BRIT.
Un año de hitos globales: FIFA, Cine y Solidaridad
Más allá de su éxito musical, los últimos años han sido bisagra en la carrera de Williams, consolidándolo como una figura global multidisciplinaria. En junio de 2025, fue anunciado como Embajador Oficial de Música de la FIFA, un rol que marcó una poderosa unión entre la música y el fútbol. En su primer gran compromiso, compuso y grabó junto a Laura Pausini el himno oficial de la FIFA, “Desire”, que sonará en todos los torneos futuros, incluida la Copa Mundial de la FIFA 26™.
Su talento como compositor también fue reconocido en mayo de 2025, cuando ganó el prestigioso premio PRS al Ícono Musical en The Ivors 2025 en Londres, su quinto premio Ivor Novello.
En el ámbito cinematográfico, su vida llevó a la gran pantalla con la película “Better Man”, nominada al Oscar y estrenada mundialmente en diciembre de 2024 con gran éxito de crítica, acompañada de su banda sonora original en enero de 2025.
Finalmente, su corazón solidario sigue más fuerte que nunca. Desde que cofundó Soccer Aid para UNICEF en 2006, Robbie ha logrado recaudar 121 millones de libras esterlinas para organizaciones benéficas en todo el mundo.
Con tres noches agotadas en Buenos Aires, Robbie Williams no solo cumplió la promesa de volver, sino que demostró por qué sigue siendo uno de los artistas musicales más condecorados e influyentes del planeta.
