El Gobierno de Mendoza anunció que pondrá en marcha un operativo especial para organizar el tránsito de más de 1.500 camiones de carga que permanecían varados como consecuencia del cierre del Paso Internacional Cristo Redentor, clausurado desde hace diez días por un intenso temporal de nieve en la cordillera.
Según el último relevamiento oficial, los vehículos de carga estaban distribuidos en distintos sectores del corredor internacional. Del total, 580 se encontraban en la alta montaña, entre Uspallata, el Área de Control Integrado (ACI) y estaciones de servicio; otros 70 permanecían en la Red Mercosur; mientras que cerca de 900 estaban estacionados en paradores ubicados entre Eloy Guerrero y La Paz.
El procedimiento previsto por las autoridades provinciales corresponde al protocolo que se aplica cuando el cierre del paso fronterizo supera las 72 horas. Su objetivo principal era evitar un colapso en la Ruta Nacional 7 una vez que las condiciones climáticas permitieran la reapertura del cruce internacional. Este mecanismo se activa automáticamente cuando la interrupción se extiende por más de tres días.
El plan contemplaba una salida escalonada de los camiones retenidos en Uspallata, el Área de Control Integrado, estaciones de servicio y playas de estacionamiento ubicadas en distintos puntos del llano mendocino, con el fin de garantizar una circulación ordenada.
Como parte de las medidas adoptadas, las autoridades mendocinas también dispusieron que los transportistas con base en la provincia permanecieran en las instalaciones de sus empresas. La decisión buscaba liberar espacios destinados a los vehículos que realizaban tránsito internacional.
Desde el Gobierno provincial señalaron además que, aun cuando el Paso Cristo Redentor fuera habilitado nuevamente, la normalización del tránsito no sería inmediata. De acuerdo con la planificación oficial, el proceso demandaría entre cinco y seis días debido a la gran cantidad de camiones acumulados y a las restricciones de circulación propias de la temporada invernal en la alta montaña.
El principal corredor terrestre que une Argentina con Chile permanecía cerrado desde el 18 de julio debido a las intensas nevadas que continuaban afectando la zona cordillerana.
