Uno de los momentos centrales de toda ceremonia de apertura de una competencia multidisciplinaria vinculada con el movimiento olímpico se produjo cuando se encendió el pebetero. Ese instante simbolizó el cierre del recorrido realizado por la llama y su encuentro con una figura representativa del deporte. En los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, ese papel quedó en manos de Luciana Aymar, una de las máximas leyendas del deporte argentino.
Luego de la proyección de un video que repasó el recorrido de la antorcha por distintos puntos de la provincia, acompañado por la canción “A rodar mi vida” de Fito Páez, un niño le entregó la llama a la histórica integrante de Las Leonas. Aymar, nacida en Rosario, fue entonces la encargada de llevar adelante el encendido del pebetero frente a todos los presentes, en una fría noche rosarina.
Antes de protagonizar uno de los momentos más especiales de su vida en su ciudad natal, Aymar había expresado el orgullo que significaba para ella haber recibido la responsabilidad de encender el fuego de los Juegos Suramericanos.
“Para mí es súper, súper emotivo poder estar acá, ver todo lo que ha logrado la provincia de Santa Fe en cuanto a infraestructura para el deporte. Yo siempre dije que para mí el deporte es apostar, invertir en futuras generaciones porque te brinda un montón de valores”, había señalado la exjugadora.
La rosarina también había relacionado la escena que estaba a punto de protagonizar con otro recuerdo inolvidable vivido en el mismo lugar.
“Me hace acordar mucho a cuando fue la final de la Copa del Mundo 2010, donde festejamos en el Monumento. Estar prendiendo la antorcha para mí, en lo personal como atleta, como rosarina, me enorgullece mucho. Rosario es cuna del deporte”, había agregado.
Una leyenda de Las Leonas
Luciana Aymar había construido una trayectoria que la convirtió en una de las deportistas argentinas más reconocidas a nivel internacional. La Federación Internacional de Hockey la había distinguido ocho veces como la mejor jugadora del mundo.

Su formación deportiva había comenzado a los siete años en el Club Atlético Fisherton. Posteriormente había continuado su desarrollo en el Jockey Club de Rosario, antes de incorporarse al seleccionado argentino mayor en 1998.
Su etapa con la camiseta de Las Leonas se había extendido durante 16 temporadas, período en el que había disputado 376 partidos internacionales y convertido 162 goles. Desde 2009 había ejercido como capitana del seleccionado nacional.
A lo largo de su carrera había conseguido un palmarés destacado, que incluyó cuatro medallas olímpicas, dos títulos mundiales y seis campeonatos del Champions Trophy.
Su historia olímpica había comenzado en Sídney 2000, donde Argentina había obtenido la medalla de plata. Después, Aymar había formado parte de los equipos que consiguieron el bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008, mientras que en Londres 2012 había sumado otra medalla plateada. En aquella edición de los Juegos Olímpicos también había tenido el honor de portar la bandera de la delegación argentina durante la ceremonia inaugural.
En los campeonatos mundiales, Aymar había conquistado dos títulos. El primero había llegado en Perth 2002, en Australia, mientras que el segundo se había producido en Rosario 2010, en su ciudad natal. Además, había conseguido dos medallas de bronce, en Madrid 2006 y La Haya 2014.
Su palmarés también había incluido tres medallas de oro en los Juegos Panamericanos, obtenidas en Winnipeg 1999, Santo Domingo 2003 y Río de Janeiro 2007, además de las seis consagraciones alcanzadas en el Champions Trophy.
Ocho veces la mejor jugadora del mundo
La Federación Internacional de Hockey había elegido a Aymar como Mejor Jugadora del Mundo en 2001, 2004, 2005, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2013.
La rosarina había sido la única atleta en recibir ese reconocimiento durante cuatro años consecutivos. Por su trayectoria y trascendencia dentro del hockey, la FIH la había proclamado oficialmente como Leyenda del Hockey en 2008.
Su carrera profesional había llegado a su final en diciembre de 2014, después de conquistar el Champions Trophy que se había disputado en Mendoza.
Luego de retirarse del deporte profesional, Aymar había establecido su residencia en Chile junto a su esposo, el extenista Fernando González.
El recorrido de la antorcha por Santa Fe
La Antorcha de los Juegos Suramericanos había completado el martes 8 de septiembre su recorrido por la provincia de Santa Fe en Arroyo Seco, antes de regresar a Rosario para formar parte de la ceremonia inaugural.
La llama había partido desde Bolivia el 12 de agosto y había llegado a territorio rosarino al día siguiente. Durante casi un mes había recorrido ciudades y localidades santafesinas a través de actividades deportivas, recreativas y culturales que habían permitido acercar el espíritu de los Juegos a comunidades que no serían sedes de las distintas competencias.
El recorrido provincial había comenzado en Rosario y luego había continuado por San Lorenzo, Coronda y Gálvez. Más tarde, la antorcha había pasado por la ciudad de Santa Fe, Santo Tomé, Recreo y Esperanza, antes de llegar a Rafaela, una de las tres sedes de los Juegos.
El fuego había seguido posteriormente hacia el norte provincial, con pasos por San Cristóbal, Tostado, Vera, Villa Ocampo y Reconquista, además de una escala en Avellaneda. El recorrido también había incluido San Javier y Helvecia, San Justo y Gobernador Crespo, además de San Jorge.
La segunda parte del itinerario había llevado la antorcha por Armstrong, Cañada de Gómez y Totoras, además de Venado Tuerto, Firmat y Casilda.
Durante los primeros días de septiembre, la llama había avanzado por Pujato, Funes y Granadero Baigorria, antes de retomar su recorrido hacia el sur del área metropolitana de Rosario.
El tramo final había comprendido Villa Gobernador Gálvez, Alvear y Pueblo Esther. Finalmente, la última estación había sido Arroyo Seco, donde vecinos y familias se habían reunido en el Anfiteatro Municipal La Posta para acompañar el cierre de la travesía.
Después de todo ese recorrido por la provincia, la antorcha había regresado a Rosario y había encontrado en Luciana Aymar a la protagonista elegida para poner el broche final a la ceremonia de apertura de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
