Dos expolicías fueron imputados este martes por la desaparición y el presunto asesinato de Andrés Lisandro “Fido” Saavedra, el joven de 24 años que permanece desaparecido desde enero tras ser visto por última vez en el barrio Godoy, en la ciudad de Rosario.
La audiencia estuvo a cargo del juez Aldo Bilbao, quien aceptó el planteo de la fiscal Agustina Eiris y dispuso la prisión preventiva por el plazo de ley para los acusados.
Los imputados son el oficial retirado Pedro Bascoy y su hijo Cristian Bascoy, un exuniformado exonerado de la fuerza. Ambos fueron acusados por el delito de homicidio simple, de acuerdo con la investigación que lleva adelante el Ministerio Público de la Acusación (MPA).
Según la hipótesis presentada por la fiscal, el crimen habría sido una represalia luego de que Saavedra participara en dos robos cometidos en la vivienda de uno de los acusados.
La reconstrucción de los hechos sostiene que todo ocurrió entre el 20 y el 21 de enero en una casa de pasillo ubicada sobre calle Rivarola al 7100. Allí, Cristian Bascoy habría convocado a Saavedra y a otro joven con la excusa de realizar una changa laboral. Una vez en el lugar, presuntamente golpeó y estranguló a la víctima hasta provocarle la muerte.
De acuerdo con la acusación, Pedro Bascoy presenció lo ocurrido y colaboró posteriormente para ocultar el cuerpo de Saavedra, que hasta el momento no pudo ser encontrado. Para la fiscal Eiris, ambos expolicías planificaron una emboscada y concretaron el homicidio como venganza por los supuestos robos.
En paralelo, Javier Saavedra, hermano de la víctima, difundió un video a través de su cuenta de Facebook en el que brindó su versión de los hechos. Allí afirmó que Andrés y otro joven ingresaron con fines de robo a la vivienda de uno de los policías.
“Robaron dos o tres cosas y después las descartaron”, expresó Javier en la publicación. Además, sostuvo que los efectivos “se enteraron quiénes habían sido” y posteriormente localizaron a ambos jóvenes.
El hermano de la víctima también identificó al segundo involucrado como “Gianfranco” y aseguró que su padre era vecino de los acusados. Según relató, esa situación derivó en que entregaran a Andrés, quien fue engañado con la promesa de realizar una changa de albañilería.
Por último, Javier afirmó que su hermano fue asesinado y sostuvo que el cuerpo permanecería enterrado en alguno de tres posibles lugares que mencionó: la localidad de Pérez, un sector cercano a Totoras o una vivienda ubicada sobre calle Rivarola. Hasta el momento, los restos de Andrés Lisandro Saavedra continúan sin ser hallados.
