Una beba de un año murió tras caer a un canal de riego en Guaymallén, Mendoza, y su cuerpo fue encontrado por uno de sus familiares luego de que advirtieran que la pequeña ya no se encontraba dentro de su vivienda. Tras el trágico episodio, la Justicia inició una investigación para establecer cómo ocurrió el hecho.
El caso se registró durante el domingo en una vivienda ubicada sobre calle Severo del Castillo, en la zona de Puente de Hierro. La búsqueda comenzó cuando el padre de la niña notó su ausencia y comprobó que no estaba dentro de la casa.
Ante la imposibilidad de localizarla, los integrantes de la familia dieron aviso a las autoridades y comenzaron a recorrer los alrededores. Poco después, una nueva comunicación confirmó el desenlace más grave: la beba fue encontrada en un canal de riego situado frente al domicilio en el que vivía junto a sus padres.
De acuerdo con la reconstrucción inicial del episodio, el padre de la menor, identificado por sus iniciales como L. R., de 22 años, se encontraba preparando comida dentro de la vivienda cuando se dio cuenta de que su hija ya no estaba allí.
A partir de ese momento, los familiares desplegaron una búsqueda por las inmediaciones de la propiedad con la intención de encontrarla. Durante ese recorrido también observaron que la puerta de ingreso a la vivienda se encontraba abierta, un dato que posteriormente quedó incorporado entre los primeros elementos relevados en la investigación.
Finalmente, el tío de la niña, identificado como F. B. F., de 23 años, la encontró dentro del agua. Según la reconstrucción preliminar aportada por fuentes policiales, el joven sacó a su sobrina del zanjón y rápidamente organizó su traslado hasta el microhospital de Puente de Hierro.
Una vez que llegaron al centro asistencial, el personal médico examinó a la pequeña y constató que no presentaba signos vitales. Pese a la gravedad de la situación, los profesionales comenzaron inmediatamente con las maniobras de reanimación para intentar revertir el cuadro.
Los esfuerzos realizados por el equipo de salud no dieron resultado y no fue posible recuperar las funciones vitales de la niña. Después de la atención médica, el profesional interviniente determinó que el fallecimiento se produjo por ahogamiento.

Tras confirmarse la muerte, la investigación quedó en manos de la Oficina Fiscal de Guaymallén, que avanzó con las actuaciones destinadas a establecer con precisión cómo se produjo la caída de la beba al cauce y cuáles fueron las circunstancias previas al fatal desenlace.
En el procedimiento también intervino personal de la Subcomisaría Puente de Hierro, cuyos efectivos desarrollaron las actuaciones policiales correspondientes y aportaron los primeros elementos vinculados con el episodio.
La investigación judicial buscaba reconstruir los movimientos previos de la pequeña desde el momento en que su padre advirtió que ya no estaba dentro de la vivienda hasta que su tío logró localizarla en el canal situado frente a la propiedad.
El trágico episodio causó conmoción en Puente de Hierro, Guaymallén, mientras las autoridades continuaban trabajando para esclarecer las circunstancias exactas en las que la niña salió de la vivienda y terminó dentro del cauce de riego.
