Claudio Nahuel Jesús Ledesma, conocido como “El Gendarme”, volvió a quedar en el centro de una investigación criminal por narcotráfico. El hombre, de 30 años, que permanece alojado en la Unidad Penitenciaria de Sierra Chica, fue detenido por efectivos de la Superintendencia AMBA Oeste I, acusado de conducir una organización dedicada a usurpar viviendas en Ciudad Evita, partido de La Matanza, para transformarlas en espacios destinados a la logística y las operaciones vinculadas con la venta de drogas.
De acuerdo con la investigación judicial, Ledesma habría coordinado una estructura que se apoderaba de propiedades mediante amenazas y acciones violentas. Esos inmuebles eran utilizados como bases para desarrollar las actividades de la organización.
Su nombre ya figuraba desde hacía años en expedientes policiales y judiciales de la zona. Los investigadores también lo identificaron como parte del entorno de la banda del narcotraficante conocido como Chaki Chan, señalado como uno de los referentes del negocio de las drogas en ese territorio.
Los antecedentes de “El Gendarme” por el crimen de un policía
La trayectoria delictiva que se le atribuyó a Ledesma comenzó a tomar relevancia pública en 2015, cuando fue detenido por su presunta participación en el asesinato de Gustavo Álvarez, un oficial que prestaba servicio en la comisaría de Virrey del Pino.
Sin embargo, permaneció privado de su libertad durante un período breve, ya que recuperó la libertad hacia fines de ese mismo año.
La situación volvió a complicarse en 2016, cuando las autoridades lo investigaron por otros tres homicidios ocurridos en La Matanza. En ese momento tenía 20 años y fue arrestado en San Justo, después de escapar de un Renault 19. La persecución se extendió durante aproximadamente tres cuadras hasta que los efectivos consiguieron detenerlo.
La investigación policial lo relacionó con tres asesinatos. Uno de ellos fue el de Paulo Ferreyra, quien murió en una vivienda del barrio Esperanza. También quedó bajo sospecha por la muerte de Cristian Vera, cuyo cuerpo fue encontrado calcinado, y por el homicidio de Sergio Quiroga, quien recibió disparos en Ciudad Evita.
Las peleas y los episodios violentos dentro de la cárcel
Con el paso del tiempo, Ledesma continuó alojado en establecimientos penitenciarios y volvió a aparecer en diferentes informes por incidentes protagonizados dentro de los pabellones.

Uno de los primeros episodios registrados ocurrió el 2 de marzo de 2022. Ese día sufrió lesiones leves en las piernas durante una pelea entre internos que se produjo en el patio del pabellón 3.
La violencia volvió a repetirse el 31 de mayo de ese año, cuando quedó involucrado en otro enfrentamiento en el mismo sector. Durante el procedimiento para controlar la situación, el personal penitenciario efectuó disparos preventivos y Ledesma terminó herido por el rebote de los proyectiles.
Meses después, el 4 de noviembre de 2022, protagonizó un nuevo incidente junto con otros dos presos. Los internos intentaron agredir al personal penitenciario en el pabellón 1 y, según los reportes del establecimiento, utilizaron elementos contundentes y objetos punzantes.
Ante la situación, los agentes intervinieron para controlar el conflicto. Durante el operativo emplearon gas defensivo y realizaron disparos preventivos. Como consecuencia del enfrentamiento, Ledesma sufrió heridas de carácter leve y algunas escoriaciones.
Un intento de ahorcamiento y el hallazgo de celulares en su celda

Al día siguiente, el 5 de noviembre, el personal penitenciario encontró a Ledesma en una celda del pabellón de separación con un fragmento de tela del colchón colocado alrededor del cuello y sujetado a una ventana.
El informe elaborado por las autoridades describió lo ocurrido como un intento de ahorcamiento. Los agentes intervinieron para asistirlo y evitar que su integridad física corriera peligro.
Los procedimientos realizados posteriormente en el lugar de alojamiento del detenido también dejaron al descubierto elementos que llamaron la atención de los investigadores.
En diciembre de 2024, durante una requisa en su celda, los efectivos secuestraron 12 teléfonos celulares y 11 tarjetas SIM. El operativo se desarrolló en el marco de una causa judicial por amenazas, coacción agravada y asociación ilícita.
La investigación continuó y, en marzo de 2025, se realizó una nueva inspección en el espacio que ocupaba Ledesma dentro del establecimiento penitenciario. En esa oportunidad, el personal encontró y secuestró otro teléfono celular.
Los antecedentes reunidos durante su permanencia en prisión forman parte del historial que ahora vuelve a cobrar relevancia con la investigación sobre la presunta organización narco que operaba en Ciudad Evita.
La hipótesis de los investigadores apunta a que, pese a encontrarse detenido en Sierra Chica, Ledesma habría mantenido vínculos y capacidad de coordinación con personas que permanecían en libertad, desde donde se ejecutaban las maniobras para ocupar viviendas y utilizarlas como centros de operaciones del narcotráfico en La Matanza.
