Un hombre de 37 años identificado como Nicolás Cichero fue detenido nuevamente este viernes acusado de haber agredido a jubilados que residían en un geriátrico de la ciudad de Mar del Plata. La Justicia imputó al cuidador por el delito de “lesiones graves agravadas por violencia de género” y quedó a disposición del fiscal Carlos Russo, titular de la UFI N.º 7.
La nueva detención fue ordenada luego de que el fiscal analizara las imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad del establecimiento. Además, Russo convocó a Cichero para que este sábado brinde declaración indagatoria.
En el marco de la investigación, efectivos de la DDI Mar del Plata realizaron un allanamiento en una vivienda ubicada sobre la calle Juan Néstor Guerra al 800, donde secuestraron el teléfono celular del acusado para realizar peritajes.
Las autoridades confirmaron que el domicilio pertenecía a una amiga de Cichero, quien se encontraba allí desde el miércoles debido a que en la vivienda de su madre se habían producido distintos escraches vinculados al caso. Tras su arresto, el acusado fue trasladado a la Unidad Penal 44 de Batán.
De acuerdo con la denuncia presentada ante la Justicia, uno de los episodios investigados ocurrió cuando el trabajador habría golpeado con una cuchara a una de las residentes del geriátrico. El examen médico determinó que la mujer sufrió la rotura de piezas dentarias como consecuencia de la agresión.
Además, durante la investigación quedaron registradas presuntas expresiones violentas hacia los adultos mayores, entre ellas frases como: “¿Por qué no te morís?”, “Ojito con pegarme porque te rompo la cabeza” y “Déjanos de molestar. Morite de una vez por todas”.
Luego de tomar conocimiento de la situación, las autoridades del geriátrico decidieron desvincular al cuidador y entregar el material audiovisual a los investigadores para avanzar con la causa.
La investigación también incorporó una denuncia por un mensaje intimidatorio que Cichero habría enviado a una empleada del establecimiento, en el que presuntamente la amenazaba con golpearla si revelaba lo ocurrido.
La causa quedó caratulada como “lesiones graves agravadas por ser cometidas contra una mujer, coacción y amenazas, en concurso real”, mientras la Justicia continúa con las medidas para determinar la responsabilidad del acusado.
