Dos ciudadanos brasileños que permanecían prófugos y eran buscados internacionalmente por el homicidio de un estadounidense fueron detenidos en la provincia de Tucumán, luego de una serie de operativos realizados por efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA). Ambos tenían pedidos de captura internacional emitidos por Interpol y deberán afrontar un proceso de extradición a Brasil.
Las detenciones estuvieron a cargo de agentes del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la PFA, quienes localizaron a los sospechosos en la capital tucumana. Los dos jóvenes eran requeridos por la Primera Sala Penal del Tribunal de Justicia del Estado de Paraná, con sede en Maringá, República Federativa de Brasil, en el marco de una causa por el secuestro y asesinato de Tamir Nadav.
El crimen se produjo en septiembre de 2026 en Jardim Novo Horizonte I, en la ciudad de Maringá, estado de Paraná. En aquella oportunidad, las autoridades encontraron el cuerpo del ciudadano estadounidense dentro de una vivienda. La víctima estaba en avanzado estado de descomposición, tenía las manos, los pies y el rostro atados y permanecía sujeta a una cama.

De acuerdo con las hipótesis de la investigación policial, los dos detenidos estarían vinculados con delitos de homicidio calificado, robo con resultado de muerte o extorsión mediante secuestro seguido de muerte.
Los sospechosos vivían en el domicilio de Nadav y habrían intentado ocultar su desaparición. Cuando la exesposa del hombre les consultó por su paradero, ambos aseguraron que se encontraba de viaje, una versión que resultó ser falsa.
Las pesquisas también determinaron que, después de la desaparición de la víctima, la pareja habría utilizado sus recursos económicos para concretar compras de alto valor. Entre las operaciones detectadas figuraron dos relojes de lujo que costaron 9.800 reales y fueron abonados mediante una transferencia realizada con una aplicación asociada a la cuenta bancaria de Nadav.
Los investigadores sospecharon que esas transacciones tuvieron como finalidad aparentar que el estadounidense continuaba con vida y mantenía sus actividades habituales.
Sin embargo, algunos días después, los dos involucrados dejaron la vivienda y escaparon hacia un destino que inicialmente se desconocía. En el marco de las diligencias posteriores, los investigadores encontraron documentación y tarjetas bancarias a nombre de la sospechosa. También detectaron que en su registro escolar figuraban tanto el domicilio de la víctima como el número telefónico que ella utilizaba.

La búsqueda de los acusados llegó a la Argentina a partir de un pedido de cooperación internacional que fue canalizado por el Departamento Interpol de la Policía Federal. La comunicación advertía sobre la posibilidad de que ambos fugitivos se encontraran en territorio argentino, particularmente en la provincia de Tucumán.
A partir de esa información, integrantes de la División Unidad Operativa Federal (DUOF) Tucumán comenzaron distintas tareas investigativas para determinar dónde podían estar los sospechosos. Los trabajos de inteligencia permitieron establecer sus posibles movimientos y avanzar con los procedimientos que finalmente terminaron con las capturas.
Los detenidos fueron identificados como Kauã Kazahaya de Arruda, de 20 años, y Angelina Oliveira da Silva, de 19. Además del requerimiento judicial brasileño, ambos integraban un registro de prófugos considerados de alto interés por el Programa de Asistencia contra el Crimen Transnacional Organizado (PacCTO 2.0).
Su inclusión en ese listado se enmarcó en las actividades de la unidad de apoyo a las investigaciones sobre prófugos (FIS) de Interpol, cuyo trabajo apunta a identificar, localizar y detener a personas buscadas internacionalmente.
El operativo que permitió concretar las capturas se desarrolló en pleno centro de San Miguel de Tucumán, específicamente en la intersección de las calles 25 de Mayo y Marcos Paz. Para llegar hasta ese punto, los efectivos federales realizaron previamente tareas de inteligencia criminal, análisis de información y seguimientos sobre los posibles movimientos de los investigados.
Finalmente, ambos ciudadanos brasileños quedaron a disposición del Juzgado Federal N.º 2 de Tucumán, a cargo del juez Guillermo Díaz Martínez, con intervención de la Secretaría Penal IV, encabezada por Karina Alejandra Salas.
La autoridad judicial dispuso las medidas correspondientes para avanzar con el procedimiento de extradición solicitado por Brasil, donde los dos jóvenes son investigados por su presunta participación en el secuestro y homicidio de Tamir Nadav.
